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Hacia una pedagogía orientada a la persona humana (Parte II)

Sin embargo, se florece "desde adentro". Es decir, las condiciones externas, como luz, agua y buena tierra, si estuviéramos hablando de una planta, son imprescindibles para que crezca. Pero el potencial de crecimiento lo lleva desde dentro.

Así como en psicoterapia hay modelos que enfatizan en el "lado oscuro" de la naturaleza humana, y otros que se pronuncian por una visión más positiva del ser humano, más optimista, en educación hay modelos en que se continúa con la tradición de "la letra con sangre entra", o bien de que "debe enderezarse el árbol para que no crezca torcido", mientras que hay otros modelos educativos que creen más en la persona. Estos últimos son los modelos humanistas, asociados por lo general con enfoques activos de la educación.
 
Al convertir a la persona en sujeto activo en la adquisición del conocimiento, se está dando por hecho que la persona "puede sola", es decir, que no necesariamente debe estársele corrigiendo constantemente para que aprenda algo, sino que más bien debe contar con el ambiente necesario, las condiciones óptimas, o al menos más cercanas, para que desarrolle su potencial. Pero esta consideración es insuficiente todavía. Es sujeto es activo, además, desde el punto de vista emocional. Es decir, se cree en el potencial humano del sujeto, potencial que consiste precisamente en la capacidad que tiene la persona para auto recuperarse de su propio lado humano, de su falibilidad.
 
Se cree en que dadas ciertas condiciones positivas, la persona tiende a desarrollarse de la mejor forma, como si el árbol creciera hacia la luz, y no hacia lo oscuro. Lo importante entonces es encontrar cuál es esa combinación de condiciones que mejor puede favorecer el "florecimiento" de la persona.
 
Florecer desde adentro
 
Sin embargo, se florece "desde adentro". Es decir, las condiciones externas, como luz, agua y buena tierra, si estuviéramos hablando de una planta, son imprescindibles para que crezca. Pero el potencial de crecimiento lo lleva desde dentro. Si no se planta esa semillita, seguramente no crecerá y no dará frutos, pero sabemos que hay muy diversos tipos de semilla, que dan diversos tipos de vegetales. Aunque la comparación puedes resultar burda, sirve para visualizar el punto: El potencial de crecimiento de la persona lo lleva adentro, sin embargo hace falta que las condiciones externas favorezcan dicho crecimiento. Una cosa no se puede dar sin la otra.
 
Para que esas condiciones externas favorezcan el "florecimiento de la persona", es necesario que lo que se facilite sea precisamente eso: que la persona se mire, busque en su interior, conozca de qué está hecha esa semilla, para que aproveche lo que se le ofrece desde fuera, para alimentar lo que está adentro.
 
Pero ¿dónde radica ese potencial de crecimiento? En la manera de manejar la propia falibilidad. En la forma como el sujeto se relaciona con sus propios errores. Ese potencial de crecimiento queda embargado cuando el individuo no es capaz de asumir su propia humanidad, sus fallos, errores y fracasos. Cuando es incapaz de reconocer sus límites. Los límites nos acercan a la realidad: "Cuando abrazamos el límite no hay motivos para demandar que la realidad se adecue a la ilusión. Elegir el límite es ya abrazar la realidad."[1]
 
Hay dos asuntos que aclarar. Primero, que lo que es cuestionable en la pedagogía tradicional es su visión de la persona. Dicha visión carece de dos cualidades de lo humano que son esenciales para construir una pedagogía orientada a la persona. En efecto, al considerar la persona no se tomaba en cuenta su falibilidad. La ineludible producción de errores, fallas y fracasos que caracteriza lo humano. Pero tampoco se consideraba su capacidad para recuperarse ante su propia falibilidad y revalorarla. Nos referimos a la cualidad vital de la aceptación. Motivo, por lo cual, y este es el segundo asunto, no toda visión que pasa por humanista es realmente humanista. ¿Qué hace falta entonces considerar para que una visión de la educación sea realmente humanista?
 
 
 
La visión humanista de la educación

 

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