El educando y el educador constituyen una comunidad educativa en sentido restringido. El educando, sujeto que se educa y el educador, persona que educa. Es decir que uno posee educabilidad y el otro educatividad, el primero para recibir influencias y para elaborar sobre ellas nuevas estructuras y el segundo para ejercer influencias.
No trabajamos todo el grupo con el mismo cliente, sino que cado uno se encargaba de su propia cartera de clientes. Pero en nuestro campo de trabajo no podemos dividir al “cliente”, paciente o usuario.
Captar las pérdidas auditivas a edades tempranas es una tarea de todos En este sentido, se debe tener en cuenta que el periodo crítico del sistema auditivo y del habla se considera entre los 6 meses y 2 años.
Debemos tratar de que momentos cotidianos como el desayuno, la salida del colegio, la hora de la comida y los trayectos de un lado al otro sean un tiempo de calidad, que realmente nos acerque todos los días y que les genere una sensación de bienestar general en su vida cotidiana.
Y entiendo que el profesor, cualquier profesor, está obligado a utilizar el lenguaje propio y concreto de su especialidad, cuando se halla ejerciendo su función docente-informativa. “No es bueno rebajar el nivel de la ciencia”, reflexionaba el profesor Lora Tamayo.