Nuevo estudio revela que esta condición se trae en los genes
El 7 u 8% de los niños en edad escolar son hiperactivos, de los cuales un 60 ó 70% continúa padeciendo este trastorno en la edad adulta. Los niños que padecen el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se distraen fácilmente, son impulsivos e hiperactivos, algo que en la edad adulta puede originar alteraciones laborales y sociales.
¿Es el mismo trastorno? ¿Hasta qué punto es genético? Estas son algunas de las preguntas que se hacían los científicos. Ahora, un equipo del Servicio de Psiquiatría y del Instituto de Investigación del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona ha obtenido datos que refuerzan la idea de que se trata del mismo trastorno en ambos grupos de población, tras encontrar bases genéticas comunes.
La investigación, publicada en la revista “Biological Psychiatry”, se ha realizado en colaboración con el Centro de Regulación Genómica, el Hospital Mutua de Terrassa y la Universidad de Barcelona. Para saber si existían bases genéticas comunes en el trastorno que sufren niños y adultos estudiaron entre 2004 y 2007 a 546 pacientes de los cuales 216 fueron adultos y 330 niños.
Uno de los hallazgos es que la carga genética incluye los genes CNTFR, NTF3 y NTRK2 implicados en el desarrollo del sistema nervioso durante el crecimiento del individuo.
“Muy probablemente, habrá ciertas diferencias genéticas entre la población de pacientes en los que la hiperactividad remite en la edad adulta y la población de pacientes en la que persiste”, añade Antoni Ramos Quiroga, del departamento de Psiquiatría del Hospital Vall d'Hebrón.
Esta última conclusión refuerza la teoría del fuerte origen genético de la hiperactividad, que es del 80%, añade el especialista. “Los factores ambientales y socioeconómicos lo que hacen es agravar los síntomas, pero difícilmente explican por sí solos toda la sintomatología“, comenta.
En un trabajo anterior publicado en “Mollecular Psychiatry” el año pasado, evaluaron 19 genes del sistema serotoninérgico y descubrieron cómo las alteraciones de la neurotransmisión de la serotonina puede contribuir también al desarrollo del TDAH.
De acuerdo con el investigador, estos descubrimientos permitirán conocer quién puede responder bien a un fármaco y desarrollar nuevas moléculas más eficaces.—
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17/03/2008