La misofonía es una alteración neurológica que se presenta como una alta sensibilidad a un sonido concreto. La misofonía es un trastorno poco comprendido y aún no se determina su causa exacta.
La música constituye uno de los estímulos sensoriales más complejos que procesa el cerebro humano. Su percepción involucra la activación simultánea de múltiples redes neuronales relacionadas con la audición, la atención, la memoria, la emoción, el lenguaje y el movimiento.
En los adultos un trastorno del aprendizaje se manifiesta de forma distinta a los niños, y representa desafíos y problemas sociales o emocionales, tales como una baja autoestima o un pobre autoconcepto.
La estapedectomía no solo representa una solución quirúrgica para la otosclerosis, sino que también abre una etapa de readaptación auditiva donde la intervención logopédica es muy importante.
El tono muscular orofacial es un componente fundamental para el funcionamiento correcto de las estructuras implicadas en la respiración, masticación, deglución, habla y voz. Cuando hay alguna alteración que compromete a la musculatura orofonatoria, se dificulta la movilización de los órganos bucales, afectando la capacidad para producir sonidos, masticar, tragar, soplar, entonar, cantar.
Validar la forma de comunicarse del niño, acoger sus iniciativas y crear un espacio seguro y libre de juicios favorece su motivación y construye una base emocional sólida, sobre la cual el trabajo lingüístico y comunicativo resulta más eficaz y significativo.
En la agnosia auditiva la persona puede escuchar cuando alguien le habla, incluso puede identificar si la voz es de un hombre o una mujer, pero no entiende lo que le dicen. No se trata de un problema de audición, sino de un problema en el cerebro para procesar los significados de los sonidos.
En cualquier tipo de enfermedad neurodegenerativa será fundamental la intervención de un equipo multidisciplinario para mejorar la calidad de vida del paciente. Algunas de estas enfermedades pueden presentar dificultades en la comunicación y la deglución, lo que hace de gran importancia el trabajo del logopeda en el tratamiento.
Cuando una persona tiene parálisis de las cuerdas vocales, la cuerda paralizada puede permanecer abierta dejando desprotegidos a los pulmones y podría tener además dificultad para tragar alimentos o líquidos causando problemas graves de salud.
El período de 0 a 2 años es crítico para el desarrollo del lenguaje. Observar, estimular y acompañar al niño en cada etapa permite consolidar habilidades comunicativas, facilitar la interacción social y detectar posibles dificultades de manera temprana.