'Pip', 'pip', 'pip', 'pip', 'pip': sesenta o cuarenta veces 'pip' traducen a sonidos el rojo y el verde de los . Luz verde suena el 'pip', luz roja se detiene.
Desde hace mes y medio, el distrito ha instalado en la ciudad seis semáforos sonoros con un sensor que vibra y un parlante por donde se escapa el intermitente pitido.
Sobre la carrera 13 hay tres en este momento: en la calle 34, la 53 y la 66. En la Avenida Caracas con 53 hay otro y hacia el sur, dos más.
Esos cruces fueron escogidos porque por allí se movilizan a diario personas con discapacidad visual: por ejemplo, en la 34 está el Instituto Nacional para Ciegos (Inci) y en la 53 así como en la 66 funciona el Sena -en donde se dictan cursos de computación para invidentes o personas con baja visión-.
El lunes pasado, EL TIEMPO ZONA hizo un recorrido en las intersecciones con Jorge Luis Muñoz y Ana Segura, dos personas con visión reducida que asisten los sábados a una capacitación de la alianza Club de leones, en la calle 64 con 3, para aprender a usar Microsoft Office, Word y Messenger.
Jorge Luis no ve más que siluetas en su horizonte, pues ha perdido el 78,2 por ciento de la vista. Hoy estudia en el Sena de la calle 65 los miércoles y viernes y fue escogido en días pasados por el distrito, para probar este sistema junto con su compañero de clase Fernando Rincón, quien ya no ve nada.
"El sonido se parece mucho al de un camión dando reversa", aseguró en esa ocasión Jorge Luis, quien sugirió que el 'pip' sea reemplazado por otro ruido.
Un ejemplo de cómo podría oírse mejor lo da Fernando. "Yo hace años vi y escuché en Washington, cuando aún no era invidente, un modelo que decía walking, walking, walking, para que los transeúntes avanzaran y stop para que se detuvieran", recuerda.
En el cruce de la calle 53 con 13 Jorge Luis detectó varios problemas: el tiempo es insuficiente para alcanzar a pasar; la contaminación auditiva impide escuchar la seña; el andén en la mitad de la vía no es de fácil acceso y hay carros apresurados que bajan, con la luz en rojo o en verde, por la carrera hacia el occidente (aunque haya peatones caminando por ahí).
Por otro lado, echa de menos el dispositivo para cruzar de sur a norte en la Caracas con 53, pues sólo existe el de oriente a occidente y viceversa.
Ana Segura probó por primera vez este lunes los ubicados en la 34, la 53 y la 66. "No tenía idea de que existieran", afirmó y añadió "Ojalá se hagan campañas y lecciones prácticas".
De acuerdo a la Secretaría de Movilidad, se están realizando capacitaciones gradualmente para dar a conocer el sistema, al que además se le están haciendo adecuaciones.
Por eso uno de los cambios que quisiera ver Jorge Muñoz durante el proceso en la 53 con 13, sería una rampa adaptada para su paso seguro y no un andén con poste atravesado.
La cabeza a reventar
Algunos residentes, al igual que comerciantes, no están contentos con la adquisición. "El sonido es molesto y agudo, no para de sonar en la noche. Deberían cambiarlo por una voz porque ese pitido todo el día me da un dolor de cabeza horrible", asegura Eliana Espinosa, en la 13 con 66.
En la 53 un tendero, aunque desesperado, recibió bien la instalación. "Me tiene loco con la pitadera", dice Javier Bernal, a lo que agrega. "Muy bueno que los pongan, pero deberían también mejorar los andenes".
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7/12/2009