En su segundo año de andadura la unidad de atención temprana del Oriente, ubicada en Arriondas (Parres) cuenta con 65 niños (de bebés hasta 6 años), un 30 por ciento que más que el año pasado. El centro gestionado por la Consejería de Bienestar Social, año a año va aumentando sus servicios en aras del estimulación precoz de los más pequeños. El equipo multidisciplinar, que consta ya de dos psicólogas, dos logopedas y una fisioterapeuta, resalta que un diagnóstico temprano ayuda a la atenuación o recuperación de cualquier alteración en el desarrollo del niño.
El servicio tiene la puerta abierta a los usuarios derivado del pediatra, pero también trata casos que puedan plantear directamente los padres al detectar anomalías en el desarrollo de los hijos. Cada caso será tratado de manera individualizada por el equipo multiprofesional especializado, quien evaluará al paciente, emitirá un diagnóstico y propondrá un plan individualizado para cada caso.
Con todo ello las familias no estarán solas y se les dará una pautas a seguir para el buen desarrollo de sus hijos y se les resolverán muchas de las dudas que tienen antes de acudir al centro. Los objetivos del centro pasan por la prevención, atenuación y recuperación de las disfunciones o trastornos que aparecen o pueden aparecer, por diversas causas o circunstancias, en el transcurso del desarrollo infantil. Para ello la unidad consta de los servicios de estimulación precoz, psicomotricidad, fisioterapia, logopedia, atención sicológica, orientación y apoyo a las familias. El niño no tiene que tener ningún alteración en su desarrollo diagnosticado para acudir al centro. Los responsables de la unidad ven un incremento notable en los problemas de conducta de los niños que acuden al centro. Tras el paso por la unidad serán los centros escolares y los progenitores los encargados de seguir las pautas marcadas en cada caso.
http://www.lne.es
18/01/2010