Veinticinco niños menores de un año se “graduaron” ayer en la Escuela de Estimulación Temprana del Hospital México, un programa que busca potenciar habilidades físicas, mentales, emocionales y sociales de niños que nacieron prematuros o con discapacidad.
Las lecciones son dos veces a la semana por cuatro horas. Existen dos tipos de clases: las grupales, en las que los niños aprenden a socializar y a desarrollar habilidades motoras y lingüísticas, y las individuales, que estimulan la vista, el oído y el olfato, y brindan atención individual con los padres.
“Cada caso es diferente y, por eso, se da atención individualizada. Así es como el bebé evoluciona mejor y se pueden indicar las tareas exactas para hacer en casa. También hay actividades grupales, como las terapias en la piscina o los masajes, para que los niños compartan”, señaló Narcisa Viales, coordinadora de la Escuela.
Beneficios. José Ricardo Retana, de 11 meses, es uno de los beneficiados. Él nació a los siete meses de gestación y su evolución era más lenta que la de otros niños.
“Tenía cinco meses y todavía no podía sentarse solo, ni abrir sus manitas como otro niño de su edad. Con estas lecciones, se equiparó a los otros niños”, dijo Pamela Navarro, madre de José Ricardo.
“Estas clases ayudan mucho a mi nieto, pues ya es un niño más curioso y aprende más rápido”, dijo María Cecilia Castro, abuela de uno de los alumnos.
http://www.nacion.com/ln_ee/2009/noviembre/27/alde
19/02/2010