La identificación de un par de proteínas que intervienen en la regulación del ADN podría ayudar en el desarrollo de terapias contra la sordera neurosensorial, divulgó hoy la revista PloS One.
Estas proteínas son los factores de transcripción MEF2 y FoxM1, indicaron investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CESIC).
Se conoce que la sordera neurosensorial profunda se produce por la falta en el organismo del factor de crecimiento similar a la insulina tipo I (IGF-I).
La investigación contribuye a tener un mayor conocimiento sobre las bases genéticas y moleculares de la enfermedad vinculada a la falta de ese factor de crecimiento.
Durante el estudio, el equipo analizó los perfiles de expresión de la cóclea- conducto en espiral que se encuentra en el oído interno de los mamíferos- de ratones con deficiencia de IGF-1.
El estudio permitió identificar la función de los factores de transcripción MEF2 y FoxM1 en el desarrollo del oído.
La sordera neurosensorial se encuentra implicada en enfermedades como el enanismo, la infertilidad y el retraso mental.
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18/03/2010