Cuando cerraron los manicomios las familias quedaron como el único recurso asistencial para numerosas personas que sufren una enfermedad mental. Y se sienten desbordadas, porque deben enfrentar de repente una situación difícil para la que no estaban preparadas y para la que se sienten desorientadas. En la década de los 80 algunas empezaron a asociarse, y en 1995 constituyeron la Federación de Asociacións de Familiares e Enfermos Mentais (Feafes Galicia), que agrupa a 4.000 asociados. Ayer comenzó un curso de atención temprana para 9 familias que empiezan con este problema, para que en seis semanas aprendan algunas estrategias para convivir con la enfermedad mental en casa.
El médico José Ramón Girón, presidente de Feafes Galicia, les explicó que hay personas afectadas que perciben una pensión de 347 euros al mes, con la que en teoría deben mantenerse, pagar vivienda y cubrir todas sus necesidades; no cobran más porque no cotizaron suficiente, ya que la esquizofrenia, el trastorno bipolar, u otra dolencia les impidió poder trabajar. Pero otras han logrado rehabilitarse, volvieron a trabajar y llevan una vida como cualquier ciudadano.
Feafes Galicia ha buscado alternativas para los casos más desfavorecidos, a quienes les ofrecen pocas alternativas las administraciones. El Servizo Galego de Saúde cubre la asistencia sanitaria y concierta la rehabilitación hasta el 60% del coste; y la Consellería de Traballo les financia un servicio de empleo con el que buscan salidas laborales para quienes tienen más dificultades. También ofrecen pisos y residencias. Pero no es suficiente, pues hay derechos que no se cubren, afirma. Girón reclama para estas personas las mismas oportunidades y apoyo que para afectados de otras dolencias, discapacidades o situaciones desfavorables.
A los representantes de las 9 familias les tranquilizó: el enfermo mental no es en principio más violento que otra persona, pues la propia dolencia y el tratamiento le tranquilizan, pero persisten prejuicios que evitan que see les considere como a afectados de diabetes, de Down, o otras personas a quienes se les ofrecen más oportunidades.
El apoyo entre las familias intenta ayudar a paliar estas situaciones, sobre todo al principio, que es cuando más inquietud provocan y no saben qué hacer para afrontarlas.
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19/03/2010