Los problemas auditivos pueden empezar a presentarse desde edades muy tempranas, no es un problema exclusivo de las personas mayores, por ello se aconseja y recomienda realizar un control periódico de la audición junto con una otoscopia para ver el estado del conducto auditivo externo donde puede haber tapones de cerumen, eccemas o inflamaciones, para que si fuese necesario se remita al especialista.
Dedicamos tiempo y dinero en revisar nuestra vista, nuestra higiene dental y sobre todo nuestra imagen personal, pero dedicamos muy poco tiempo a la revisión de nuestra audición. Esta es tan importante, como la vista. Usamos gafas para ver de cerca, de lejos, para el sol o sólo para aquellas ocasiones que tenemos una necesidad ¿por qué no hacer lo mismo con nuestro oído?
En el mundo en el que vivimos, el exceso de ruido está a la orden del día, no sólo el ruido intenso del tráfico o de alguna máquina, sino también el ruido al que están expuestos nuestros oídos ante el uso excesivo de MP3, teléfonosÉ y el presente en los ambientes sociales en los que nos movemos (colegios, restaurantes, salas de ocio, etcétera). El ruido es una de las causas de pérdida auditiva, y el tiempo requerido de exposición al mismo causante de daño auditivo dependerá de su intensidad. A mayor intensidad del ruido menor cantidad de tiempo de exposición se requerirá para que se produzca una pérdida irreversible. Pero también hay que tener en cuenta que si estamos expuestos a ruidos no muy intensos pero por un tiempo prolongado podemos sufrir también daño auditivo. De ahí la importancia de prevenir, revisando la audición desde bien jóvenes y que no lleguen a ser nuestros propios familiares los que observen el problema, cuando ya hay una pérdida de audición importante.
Muchas veces, el paciente es consciente de que tiene una pérdida de audición, que no entiende en ambientes ruidosos, que pone la televisión más alta, que no escucha a sus nietos y que tiene que prestar más atención, pero "decide" que es algo normal de la edad y que se defiende, porque "para lo que hay que oírÉ" En ese caso no se da cuenta de que perdemos palabras, y la palabra es el elemento más importante en la comunicación, así como los sonidos que nos rodean en nuestro entorno cotidiano, ya estemos en casa, en la ciudad, en el campo o en un concierto de música. Debemos oír y entender, para poder disfrutar de nuestro entorno social.
Otro mito muy arraigado en la sociedad, e incluso fomentado por algunos profesionales de la salud poco informados en el tema, es que no conviene llevar audífonos si la pérdida no es importante, así se "fuerza" al oído a oír bien. Esto no es así de ninguna manera. Cuanto más nos demoramos en colocar un audífono cuando existe pérdida auditiva, más se deteriora la vía auditiva. El nervio auditivo está biológicamente preparado para llevar estímulos auditivos al cerebro y si no lo estimulamos con la intensidad y calidad de sonidos adecuados no puede cumplir su labor. No existen los "oídos vagos" sino los oídos que no oyen bien. Al estimular al oído con los sonidos adecuados ayudamos a que el cerebro interprete cada vez mejor esos sonidos y esto mejora la comprensión.
Los avances tecnológicos han permitido que los audífonos sean cada vez más sofisticados y eficientes. Los audífonos actuales cubren casi el 98% de las necesidades de todos los pacientes. Existe una gran variedad de precios según el modelo y las prestaciones.
Lo importante es proporcionar un audífono adecuado a cada perfil, desde los digitales, con mayor número de bandas y canales, con distintos programas de ambiente acústico, con posibilidad de enfatizadotes del habla, reductores de ruido, etcétera.
La conectividad actual de los audífonos, hace que sea posible compatibilizarlos con los sistemas de televisión, MP3, radio y telefonía mediante la tecnología Bluetooth.
Contando además con un gran abanico de modelos, colores y tamaños que nada tienen que ver con los modelos de audífonos analógicos, grandes y antiestéticos que llevaron o siguen llevando nuestros abuelos, padres o familiares.
Por todo ello, recordamos de la importancia de hacer un estudio inicial, un estudio de seguimiento y un estudio de mantenimiento de nuestros oídos y de nuestros audífonos.
Siempre en centros especializados y con profesionales titulados.
http://www.levante-emv.com
5/05/2010