La revista especializada "Multiple Sclerosis" ha publicado un documento de consenso internacional sobre el tratamiento de la Esclerosis Múltiple (EM) con fármacos que modifican la evolución de la enfermedad.
Este trabajo está avalado por cerca de un centenar de relevantes especialistas en la materia, prodecentes de diferentes países de todo el mundo, parte de los cuales se dieron cita en Paris, en una reunión específica para redactar el borrador, mientras que el resto aprobó el documento que les fue remitido por el comité científico de dicha reunión.
Entre los firmantes, se encuentran tres neurólogos españoles: el Dr. Óscar Fernández (H. Carlos Haya, Málaga), el Dr. J.C. Álvarez-Cermeño (H. Ramón y Cajal, Madrid) y el Dr. J. A. García Merino (Clínica Puerta de Hierro, Madrid).
En la EM, la combinación de desmielinización, inflamación y daño axonal, que ya está presente en fases precoces de la enfermedad, condiciona una serie de lesiones en el sistema nervioso de estos pacientes, responsables de la discapacidad que caracteriza a esta enfermedad. El tratamiento precoz con agentes capaces de disminuir la inflamación parece una estrategia terapéutica razonable para modificar la evolución de la enfermedad a largo plazo.
Así pues, dentro de las recomendaciones sobre el tratamiento de la enfermedad, el documento contempla que debería considerarse iniciar el tratamiento precozmente, que todos los fármacos que han demostrado eficacia en ensayos fase III deberían estar disponibles para los clínicos y que existe un efecto dosis-respuesta en algunos de estos fármacos (interferones).
Según los expertos, el tratamiento debe continuar hasta que dejen de observarse beneficios clínicos de una forma clara, aparezcan efectos adversos intolerables, surjan nuevos datos que revelen otras razones para el cese del tratamiento, o se disponga de una terapia más eficaz.
A la hora de iniciar el tratamiento, la recomendación de los expertos es que los pacientes tengan un diagnóstico de esclerosis múltiple según los criterios de McDonald, que la evolución de la enfermedad sea en brotes (queda excluida la forma primaria progresiva), y que tenga exista actividad de la enfermedad, constatada por la presencia de brotes clínicos o lesiones activas en las imágenes de resonancia magnética.
Recientemente, la Academia Americana de Neurología publicó, en la revista "Neurology", otro informe sobre el tratamiento de la EM en el que se hizo una serie de recomendaciones, muchas de las cuales coinciden con las reflejadas en este documento de consenso internacional. De nuevo, se reconoce el efecto dosis-respuesta observado con el interferón y la importancia de la administración de dosis frecuentes de este medicamento.
Fuente:Multiple Sclerosis 2002;8,19-23
29/04/2002