Las deficiencias de vitaminas y minerales en las dietas de los niños y los jóvenes constituyen todavía un importante problema sanitario en los países desarrollados y en vías de desarrollo. La Academia de Nutrición Pediátrica, un grupo mundial formado por expertos en nutrición que se han reunido para su III Congreso en Londres, debatirá el impacto de esas deficiencias en el desarrollo y crecimiento de los niños. Su objetivo es discutir las últimas tendencias en la nutrición infantil y dar a conocer sus conclusiones a profesionales de la sanidad y al público en general. En este congreso se hablará especialmente de la falta de hierro, selenio y cinc en la alimentación de los niños y jóvenes.
El doctor Neville Belton, miembro honorario del Hospital Real para Niños Enfermos de Edimburgo, ha declarado: "Existen ciertas parcelas del crecimiento y desarrollo mental y físico de los niños que no podemos obviar. Desde el nacimiento hasta los tres años es fundamental que los niños reciban los nutrientes correctos".
Un estudio revisado en este congreso demuestra que los niños con deficiencia de hierro a los seis meses de edad alcanzan menores calificaciones escolares y tienen más problemas de control de la función motriz y del comportamiento, tras ser evaluados durante un periodo de cinco años, que los niños que no desarrollan anemia por deficiencia de hierro en la infancia(4).
El doctor Belton, ha continuado: "Una vez que se manifiesta una deficiencia es probable que sea demasiado tarde para lograr el desarrollo óptimo del niño. Por este motivo necesitamos prevenir la falta de hierro y otros nutrientes durante el desarrollo del cerebro. Existe una cierta percepción de que la administración de suplementos de hierro en la dieta a edad más tardía podrá compensar cualquier falta en la primera infancia. Esta idea no es del todo correcta, ya que en algunos casos los efectos de la falta de hierro son irreversibles".
La doctora Perla Santos-Ocampo, de la Universidad de Filipinas, con sede en Manila, ha afirmado: "la falta de hierro puede ser un problema de salud muy serio que puede provocar un retraso irreversible en el desarrollo del niño, además de afectar a su comportamiento, a su capacidad de atención y a su habilidad para resolver problemas. En algunas zonas del mundo su prevalencia es la misma hoy que hace diez años. Se trata de una causa de incapacidad oculta".
El doctor El-Khayat, profesor de pediatría de la Universidad Ain-Shams de El Cairo, ha explicado: "La falta de hierro es obviamente muy importante; sin embargo, la falta de selenio y cinc también son problemas muy comunes que afectan al sistema inmunológico y a la función neurológica; puede tener un efecto serio a largo plazo sobre el desarrollo de los niños".
El doctor Belton ha concluido señalando: "Las deficiencias de nutrición no son enfermedades y pueden prevenirse. En los Estados Unidos y Taiwan han reducido drásticamente la anemia por falta de hierro mediante los alimentos para recién nacidos. Sin embargo, se debe motivar a los niños más mayores para que tomen alimentos ricos en hierro o complementos nutricionales que garanticen que todas sus necesidades de alimentación están completamente cubiertas".
Referencias
1. ACC/SCN 2000. Cuarto Informe sobre Nutrición Mundial.
2. V Estudio Nacional sobre Nutrición. DOST-FNRI 1998.
3. TBC
4. Lozoff, B., Jiménez, E., Hagen, J. et al. "Poorer Behavioural and Developmental Outcomes More than 10-Years After Treatment for Iron Deficiency in Infancy". Pediatrics; 2000: 105(4):E51.
6/05/2002