A través del trabajo mancomunado de un grupo de profesionales y de familiares, dos chicos con discapacidades mentales severas e irreversibles de General Pico se insertaron este año en el mercado laboral piquense.
LA ARENA se dirigió hasta la sede de la Asociación de Padres, Amigos y Protectores del Centro de Día (APAP) donde 32 concurrentes, que van desde los 6 hasta los 40 años, transcurren sus días potenciando sus capacidades mentales, intelectuales y físicas mediante
talleres que van desde la lecto-escritura hasta el deporte y la música.
Claudia Bustamante, vicedirectora de la entidad y coordinadora de los cursos, sostuvo que desde la Organización No Gubernamental se busca crear un nexo entre los asistentes y el trabajo.
"Los profesionales le inducimos, a las personas con mayor capacidad de independencia, ciertas pautas de comportamiento y le preguntamos donde les gustaría trabajar y en que condiciones", expresó.
Detalló que, a partir de la potenciación de esas capacidades, el equipo técnico del APAP evalúa las "herramientas" de los concurrentes mencionados para que puedan trabajar e incorporarse a la vida social.
"Con el apoyo del equipo, llevamos a los chicos que creemos que están en condiciones a posibles lugares de trabajo, imponemos que su labor sea paga, con un contrato y con patrones que les indiquen las tareas", señaló. Y agregó: "Carlos, uno de ellos, trabaja en el mantenimiento de autos en una concesionaria mientras que una de las chicas cuida a una mujer mayor y realiza un acompañamiento muy importante".
Para Bustamente, la inserción laboral mejora el autoestima de los jóvenes y adultos con profundos problemas mentales por lo que la intención es continuar a lo largo de los años.
Posibilidades.
En la actualidad, APAP cuenta con 35 trabajadores: médicos, psicólogos, asistentes sociales, kinesiólogos, profesores de educación física, terapistas ocupacionales y auxiliares.
Bustamante dijo que, de lunes a viernes desde las 8 hasta las 17 - en jornadas simples y dobles - los concurrentes realizan actividades deportivas, recreativas, de lecto - escritura como así también "AVD" (Actividades de la Vida Diaria), talleres multisensoriales y de motricidad.
"Hubo un incremento de personas que asisten a este centro y es mucha la demanda, en Pico y la región, pero tratamos de acuerdo con los cupos que tenemos", dijo. Y añadió: "Estas personas antes estaban en sus casas, sin atención ni estimulación por lo que ahora trabajamos con tres grupos rotativos para que todos puedan concretar las actividades".
Por su parte, la psicóloga Melen Saber aportó que los talleres son de carácter terapéuticos y que los cursos todos los años se perfeccionan.
Según la profesional, los concurrentes llegan con un tutor, presentan la documentación correspondiente y, de acuerdo con el cupo y la realización de un diagnóstico médico previo, se analiza quien ingresa al centro.
Hogar. El titular de APAP, Hugo Carbonel, dijo que la asociación nació en 1992 como una inquietud de familiares de tratar a sus hijos con este tipo de problemas. Un año después, empezó a funcionar como Centro de Día, a través de la contratación de profesionales de diversas áreas, y en 1995 se inauguró la instalación ubicada en 112 y 13.
"Aquí se tratan discapacidades mentales profundas por lo que se conformó un equipo técnico que está todos los días con los chicos", expresó.
La entidad tiene personería jurídica y el servicio está caracterizado por el sistema único de atención integral para personas con discapacidad mental profunda en rehabilitación.
Esta modalidad obliga a las obras sociales de los concurrentes a pagar la prestación del servicio mencionado.
"Está orientado a las personas que no tienen ingreso en las escuelas especiales por su capacidad intelectual ni a un taller protegido porque no tienen habilidades necesarias ni entrenamiento para desarrollar los trabajos que allí se realizan", musitó.
A su vez, hace tres años se inauguró el Hogar del APAP para personas, con la misma problemática, pero sin familia.
"Mediante la residencia permanente, se provee a los chicos los elementos de necesidades básicas como alimentación, medicación, vestimenta, es decir que somos una familia sustituta", completó
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7/01/2011