La implantación de servicios de musicoterapia en los hospitales vascos es una asignatura pendiente a juicio del especialista en este área Aitor Loroño, quien ha destacado los beneficios curativos y la rápida recuperación que logran todo tipo de pacientes con esta técnica.
Loroño, director del centro de Investigación en Musicoterapia de Bilbao, ha ofrecido hoy una conferencia en el hospital de Txagorritxu de Vitoria sobre las aplicaciones clínicas y hospitalarias de esta disciplina, a la que han asistido cerca de 150 médicos, enfermeras y personal de este centro.
Este médico homeópata y musicoterapeuta ha explicado a los profesionales sanitarios con una ponencia práctica que la aplicación de determinado tipo de música armoniza las constantes fisiológicas de los enfermos, es decir que mejora el riego sanguíneo, el ritmo cardiaco y respiratorio, y tiene beneficios a nivel inmunológico y endocrino.
Loroño ha comentado a Efe que la utilización de la musicoterapia antes y después de cualquier intervención quirúrgica permite que los pacientes entren al quirófano "más relajados, como constatan los anestesistas", y que tras la operación sus heridas cicatricen antes porque mejora sus defensas.
En Euskadi estas técnicas se aplican en oncología infantil en el hospital vizcaíno de Cruces, pero a juicio de este experto deberían extenderse a otras áreas como neonatología, donde se ha comprobado que los bebés prematuros que escuchan a Beethoven o Bach salen antes de la incubadora.
Pacientes terminales y en coma, personas que han sufrido infartos de miocardio e ictus cerebrales, enfermos de Parkinson y niños autistas o con problemas de lenguaje mejoran también con estas terapias, ya que la música les ayuda a desarrollar partes del cerebro que tienen bloqueadas.
"Estamos a años luz de otros países como Estados Unidos, Alemania, Inglaterra o Francia", donde muchos hospitales tienen a musicoterapeutas en plantilla para distintos servicios.
Los asistentes a esta ponencia formativa impartida hoy en el hospital de Txagorritxu se han mostrado sorprendidos con las aplicaciones y beneficios de estas técnicas e incluso algunos anestesistas han comentado a Loroño que en alguna ocasión ponían música a los pacientes.
Sin embargo, este especialista ha precisado que cualquier tipo de música no sirve como terapia ya que cada paciente tiene "su fichero musical".
De hecho, los musicoterapeutas suelen hablar con los familiares de los enfermos, incluso con las madres que acaban de dar a luz a un bebé prematuro, para decidir qué tipo de melodía es más conveniente.
"No es lo mismo que una mujer haya escuchado durante el embarazo música clásica o heavy porque el bebé estará habituado a ella y conviene que siga oyéndola en la incubadora ya que de este modo cogerá peso más rápidamente y saldrá antes del hospital", ha precisado.
En otros casos, las terapias pueden ser grupales, como en centros geriátricos, escuelas o institutos, donde se ha comprobado que gracias a la música mejora la expresión de las emociones e incluso puede llegar a disminuir el grado de violencia entre los estudiantes adolescentes
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5/02/2011