El doctor Emilio García Ibáñez es una eminencia en el campo de la audiocirugía, fundamentalmente en el tratamiento quirúrgico del vértigo y de tumores del oído interno. Además, compagina su trabajo con una labor filantrópica. Es el presidente de una fundación de otología, que lleva su nombre. El objetivo es ayudar a pacientes que necesiten un implante coclear y no pueden pagarlo. Este tipo de implantes consiste en un transductor, que se les aplica a personas con sorderas profundas o totales en las que no es útil el audífono convencional y que no tienen ninguna otra posibilidad de recuperación auditiva. Una gran labor, ya que el coste de estas intervenciones puede ascender a los 28.000 o 30.000 euros. Hoy protagonizará una jornada científica, enmarcada en los actos por la festividad de San Blas, patrón de los otorrinolaringólogos y de los enfermos con afecciones de garganta. Además, impartirá una conferencia, tras la que se llevará a cabo una mesa redonda. Estas dos actividades comenzarán a las 16.30 horas en el Casino de Murcia.
-¿Sobre qué tratará la conferencia que va a impartir hoy?
-En la conferencia hablaremos de la cirugía del vértigo, que es una de las soluciones que tienen los pacientes con pérdida de audición. En esta cirugía se secciona el nervio del equilibrio y de este modo, se elimina el vértigo.
-¿Cuál es el objetivo de la fundación que usted preside?
-La fundación la creamos para poder ayudar a pacientes que no tienen medios para un implante coclear. Ayudamos a familias que no tienen medios económicos para el implante de sus hijos. La intervención puede llegar a costar de 28.000 a 30.000 euros.
-¿Y cómo está funcionando?
-En estos momentos muy bien. Tiene un gran coste humano y económico, pero cada vez desde más países, como Ecuador, Perú, El Salvador, Croacia o Marruecos, nos escriben para interesarse por la fundación. Estamos haciendo todo lo que podemos.
-¿Cuál es la edad idónea para realizar estas intervenciones?
-Es recomendable que los niños tengan un año, aunque se puede realizar hasta con niños de 6 años. Sin embargo, con un año la transición cerebral es mejor y la utilidad mucho mayor. De esta forma, adquiere el lenguaje más fácilmente. Para los adultos que han perdido la audición todo es más fácil, ya que el proceso es mucho más rápido.
-¿Ha mejorado mucho la técnica y la tecnología de estos implantes con el tiempo?
-Sí, ha mejorado mucho. Cuando empezaron a realizarse en España, en 1985, eran muy simples. Con el tiempo la tecnología ha ido incorporándose poco a poco y ha sido muy importante.
-¿El niño recupera totalmente la audición tras el implante?
-Sí, para el niño es como si volviera a nacer. En dos o tres años está oyendo con total normalidad. Con los niños que han tenido algo de audición es más rápido. El niño, tras la intervención, sólo necesitará de un buen logopeda para que todo salga bien.
-¿A qué nivel se encuentra este tipo de intervenciones?
-Nos encontramos a un nivel muy alto. Cuando realicé el primero sólo llevaba un electrodo. Ahora ya cuentan con 24. Por otro lado, el mini ordenador externo que llevan en la cabeza, cada vez es mejor. Aún así, los implantes se superarán dentro de un tiempo gracias a la tecnología
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8/03/2011