Partiendo del principio de que oír bien representa la base para hablar bien, se determina la importancia del sentido de la audición. La Sociedad Venezolana de Otorrinolaringología, considerando las implicaciones escolares, familiares, laborales y sociales del déficit auditivo en la infancia, aunado a su diagnóstico tardío y la repercusión social de esta deficiencia en el adulto, ha programado rendir atención especial a esta discapacidad con la celebración de la Semana de la Hipoacusia o Sordera, del 3 al 7 de octubre.
Para Marisabel Novellino, audióloga de la Clínica Popular Nueva Esparta y terapista de lenguaje, la sordera no es un síndrome sino una enfermedad, una patología o condición que poseen las personas y que pudiera ser genética, dependiendo del caso.
Ante esta circunstancia, actualmente se recomienda hacer una detección temprana de la pérdida auditiva en los niños, pues según refiere la especialista se registra una alta incidencia de afectaciones, que dan pie a un problema de salud pública.
EVALUACIONES EN LA REGIÓN
Roneida Chirinos, otras de las audiólogas y terapistas de la Clínica Popular Nueva Esparta, explicó que poco a poco se está tratando de llevar este programa en la entidad, enfocado a todo pequeño que nace con alto riesgo, y uno de los indicios de este factor radica en que haya un antecedente de pérdida auditiva, una infección o cualquier otra alteración en el niño, a quien antes de dársele de alta se le tiene que hacer una evaluación auditiva para detectar o descartar que exista alguna pérdida de este sentido.
CONMEMORACIÓN
El propósito de la conmemoración de la Semana de la Sordera tiene como finalidad:
- Concientizar sobre las repercusiones negativas de esta discapacidad sobre el desarrollo global del individuo.
- Difundir la necesidad de un diagnóstico precoz, muy especialmente abogando para establecer programas de despistaje auditivo en todos los infantes nacidos en instituciones sanitarias y maternidades.
- Informar a la comunidad sobre métodos de evaluación, avances tecnológicos y opciones de tratamiento.
- Educar en cuanto a medidas de prevención.
- Informar y asesorar a padres de pequeños hipoacúsicos, sobre el manejo de esta enfermedad.
- Conocer a fondo la problemática en Venezuela y la disposición de recursos tecnológicos para enfrentarla, entre otras recomendaciones.
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18/11/2011