El informa de PISA de 2009 aseguraba que España carece de estudiantes con un alto nivel de comprensión lectora. Por su parte, el “Barómetro de hábitos de lectura y compra de libro” de 2011 revelaba, entre otras cuestiones, que la lectura entre los niños de 10 y 13 años durante su tiempo libreha caído 1,9 puntos con respecto a 2010, la cifra más baja de los últimos cinco años.
Con el objetivo de cambiar estas cifras, la Generalitat de Cataluña ha puesto en marcha este curso el programa LECXIT, promovido desde el Departamento de Enseñanza, la Fundación La Caixa y la Fundación Jaume Bofill con el objetivo de movilizar a la ciudadanía para la mejora de la comprensión lectora del alumnado.
Durante la presentación de este proyecto el pasado viernes, la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, ha animado a los más jóvenes a leer porque “es como respirar, es como hablar. Tenemos que perder la pereza inicial a leer para seguir leyendo. En Cataluña queremos que los chicos y chicas tengan éxito escolar y hemos ideado este proyecto para que podáis aprender a leer”.
LECXIT implica tanto a escuelas como a familias y alumnos, de forma que moviliza a la ciudadanía en la promoción de las competencias lectoras de los niños. Y es que, con la práctica de la lectura y la comprensión lectora, los niños pueden entender mejor qué leen y progresar, así, en todas las materias escolares.
Durante su puesta en marcha en este año, el programa llegará a 10 centros en Cataluña y contará con la participación de más de 200 voluntarios, que acompañan 200 niños de 4º de primaria, y la implicación de más de 500 familias.
Las sesiones de lectura se llevan a cabo en horario extraescolar de lunes a viernes en la escuela una o dos veces a la semana, desde 4º de Educación Primaria hasta la finalización de dicha etapa, mediante diversas actividades: individuales, en las que el voluntario trabaja con el niño; grupales, con la participación de varios centros; actividades con la escuela para crear puentes pedagógicos y valorar el aprendizaje escolar; actividades con las familias, que incluyen talleres sobre cómo incentivar la lectura desde los hogares, sesiones de lectura en voz alta y materiales de apoyo; vinculación con el entorno social y ciudadano, con la implicación de ciudadanos como voluntarios y la colaboración con entidades sociales —públicas y privadas— del territorio en el impulso de nuevas actividades vinculadas a la lectura.
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2/05/2012