Favorece la coordinación de los dos lados del cuerpo, el cruce de la línea media, da fuerza y tono muscular en las extremidades.
• Al descolgarse del elemento, el niño mejora la estabilidad proximal (lo más cercano a la línea media del cuerpo) de los brazos y hombros.
• Le facilitará la disociación de hombro, brazo y muñeca cuando están sentados en un pupitre escribiendo.
Túneles
• Trabaja la tolerancia a espacios cerrados, desarrolla conductas de seguridad y fomenta el gateo y el arrastre, esenciales para el desarrollo preescolar y escolar del niño.
• Permite la coordinación de los dos lados del cuerpo y la discriminación táctil por el contacto de las manos con diferentes texturas dependiendo del túnel.
• La posición cuadrúpeda (en cuatro) permite en los brazos el ajuste de los músculos requeridos para agarrar el lápiz y escribir.
Columpio
• El balanceo les estimula el equilibrio. Este elemento también hace ajustes posturales del tronco que mejoran la posición en la silla o el escritorio.
• Fortalece la tolerancia al estímulo del movimiento. Cuando no lo experimentan, son niños que se suben a un carro y se marean.
• Estimula el sistema vestibular por los movimientos lineales adelante y atrás, y la aceleración y desaceleración.
Balanza
• Estimula el agarre y la fuerza manual y fortalece la espalda. Favorece el sistema vestibular por la sensación de movimiento y la contracción muscular en las piernas (al doblarlas y estirarlas).
• El fortalecimiento de la espalda mejorará el control para estar sentados.
• Favorece el sistema vestibular por la sensación de arriba y abajo con aceleración y desaceleración. Y el propioceptivo porque es una actividad de impacto.
Rodadero y toboganes
• En el deslizamiento se estimulan la parte vestibular, el equilibrio y la protección. Promueve la seguridad al movimiento y, por ende, en sí mismo.
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6/07/2013