Los accidentes cerebrovasculares son la causa principal de incapacidad en Estados Unidos. Hasta la fecha no hay tecnología que pueda revertir el daño causado después de que ocurre.
En la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, un médico participa de una prueba clínica nacional en la que células madre de la médula ósea se utilizan para regenerar las células del cerebro que mueren durante un accidente cerebrovascular.
El Dr. Dileep R. Yavagal, profesor de neurología y neurocirugía, y director de neurología intervencionista, fue seleccionado para dirigir la porción del área sureste del estudio, por su investigación por los pasados cuatro años sobre las células madre en la arteria carótida.
“Lo que se ha encontrado es que las células tienen, principalmente, una función de asistencia”, dice Yavagal. “Cuando se utilizan las células madre de la médula ósea, esas células no terminan remplazando por sí solas las células muertas, sino que realzan el proceso de reparación del cuerpo”.
La prueba clínica Recover-Stroke, comenzó en diciembre del 2012 y hasta ahora cuenta con 30 pacientes de toda la nación, cinco de los cuales son tratados en el sur de Florida.
James Anderson, de 58 años, maestro de educación física, oriundo de Fryeburg, Maine, es uno de los pacientes de Yavagal, que recibió un implante de células madre.
“Comencé a sentir hormigueo e inestabilidad y mis ojos se veían un poco en blanco”, dice Anderson, que ha volado al Jackson Memorial Hospital desde Naples.
“Me dieron la oportunidad de participar en un estudio que tenía muy poco riesgo y potencialmente una gran recompensa”, dice Anderson. .
Después de un accidente cerebrovascular, pueden ocurrir un sinnúmero de condiciones: parálisis, incapacidad para hablar, pérdida de visión e incapacidad del cuerpo para sanarse.
A Anderson se le afectó el lado izquierdo del cuerpo y estaba confinado a una silla de ruedas. Los médicos le dijeron que le tomaría un año para recuperarse, pero han pasado cinco meses y ya está caminando con la ayuda de un andador cuádruple, levanta el brazo izquierdo sobre la cabeza y, en septiembre regresará a trabajar con la ayuda de un bastón.
Su recuperación es atribuida, no solo al implante de células madre, sino también a la rapidez con que recibió tratamiento luego del derrame, la terapia de rehabilitación y la dieta.
El Dr. Ralph Sacco, director de neurología en la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami y quien dirige un estudio con la Universidad de Puerto Rico sobre disparidades de accidentes cerebrovasculares entre hispanos y afroamericanos, dice que los avances en rehabilitación son importantes porque solo del 20 al 25 por ciento de los pacientes de accidentes cerebrovasculares van a rehabilitación. La rehabilitación de un accidente cerebrovascular incluye terapia ocupacional, terapia del habla y modificación de estilo de vida.
“Es desafortunado que haya tantas personas que, aun cuando han tenido un accidente cerebrovascular, no cambian su comportamiento”, dice Sacco. “Puede que se tomen el medicamento recetado, pero no velan la dieta”.
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22/07/2013