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El Parkinson amenaza a los jóvenes

Alrededor de 1.600 personas, son las que padecen la enfermedad de Parkinson en toda la provincia de Salamanca.



El nombre de enfermedad es lo suficientemente conocido por la sociedad, aunque quizá se carezca de una perspectiva concreta de esta realidad que afecta a personas de todas la edades. Tal y como advierte la asociación de Parkinson de Salamanca, «en un principio se pensaba que era una afección de la vejez, pero un 10% de los casos tienen menos de 40 años».



Teresa Martín, presidenta de la asociación de Enfermos de Parkinson de Salamanca, recuerda que en Murcia se detectaron, hace años enfermos de Parkinson, con 14 y 15 años de edad.

En Salamanca hay personas jóvenes, con edades inferiores a los 40 y los 30 años, que sufren esta enfermedad del Sistema Nervioso Central. De hecho, desde hace tres años se ha incrementado la gente con Parkinson a partir de los 38 y desde los 29 años de edad. Para más concisión, Teresa Martín apunta que hay más personas con Parkinson de 50 años para abajo que de 70 años para arriba.



Martín ha vivido muy de cerca esta enfermedad, pues su padre la padeció. Explica que, por el número de personas afectadas, se trata de la segunda enfermedad de carácter neurodegenerativo.

El Parkinson afecta a las estructuras del cerebro encargadas del control y coordinación del movimiento, así como del mantenimiento del tono muscular.

Teresa Martín aclara que la enfermedad de Parkinson no son sólo los típicos temblores que se asimilan a la misma, sino que afecta a todo el sistema motor. De manera que, una persona puede ser que tenga temblores descontrolados e involuntarios o que quede bloqueada.

Esta peculiaridad puede suceder a nivel externo, es decir, no poder moverse o andar o , a nivel interno, algo que perjudica la acción principal de los órganos vitales.



Definición



Según el diccionario de la Real Academia Española, la enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico, propio por lo general de personas de edad avanzada, caracterizado por lentitud de los movimientos voluntarios, debilidad y rigidez muscular y temblor rítmico de los miembros.



Según la Federación Española Parkinson, es una enfermedad que afecta al sistema nervioso en el área encargada de coordinar la actividad, el tono muscular y los movimientos. Esta entidad explica que los síntomas de la enfermedad de Parkinson se manifiestan una vez se produce una importante pérdida de las neuronas encargadas de controlar y coordinar los movimientos y el tono muscular.



En el diagnóstico de esta enfermedad prima la historia clínica del paciente, un elemento esencial para llevar el tratamiento de la misma. Este aspecto también es muy tomado en cuenta por el equipo profesional de la asociación de enfermos de Parkinson de Salamanca.

Esta asociación cuenta con una fisioterapeuta, una terapeuta ocupacional que desarrolla ocio inclusivo, un logopeda, una psicóloga, una trabajadora social y una educadora social. También es muy importante la labor de los nueve voluntarios que prestan su apoyo en los servicios que esta asociación presta a los enfermos y familiares. Algunos ayudan a llegar hasta el centro a las personas que llegan desplazadas en el vehículo adaptado que posee esta asociación.



Las cerca de 90 personas enfermas de Parkinson que a diario acuden a la sede de esta asociación, han pasado por un mismo protocolo que empieza con una entrevista con el trabajador social, la valoración por parte del fisioterapeuta, el terapeuta ocupacional, el psicólogo y el logopeda. Dependiendo los factores personales del paciente, se le deriva a unas actividades u otras.



De lunes a jueves, en los locales que esta asociación tiene en la calle La Bañeza, gracias a una cesión del Ayuntamiento de Salamanca, se desarrollan las dinámicas cotidianas. Se desarrollan terapias individuales o grupales de fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, estructuración cognitiva y otras.

Los viernes, las personas que acuden a esta asociación suelen dedicar el día a actividades más lucrativas, quizá excursiones u otra serie de cuestiones más relacionadas con la expansión y el fomento de la sociabilización.



Teresa Martín, resume la acción de esta asociación en dos cuestiones, por un lado, «alargar la enfermedad lo máximo posible», ya que es crónica y a hoy día no tiene cura, y por otro lado, «mejorar la calidad de vida de las personas que allí acuden».

Por otro lado, también está el tratamiento a los familiares, mediante la atención psicológica en cualquier momento que puedan precisarlo.

La asociación de Enfermos de Parkinson está formada por 148 personas, de las cuales alrededor del 85% de sus miembros son afectados o familiares.



Una enfermedad cara

El Parkinson es una enfermedad cuyo coste es altamente elevado, empezando por el tratamiento y pasando por los costes que ha de asumir íntegramente el enfermo y la familia. Desde vasos especiales, hasta camas especiales y sillas que normalmente tienen un coste muy elevado.

Otro de los aspectos más valorables es el de la atención prestada por la asociación, que pone en manos de los enfermos y familiares una serie de recursos con los que de otra forma no podrían contar.



Según la Federación Española de Parkinson, los principales síntomas del Parkinson son los siguientes. Temblor en reposo, presente en alrededor de un 70% de los pacientes. Se presenta de forma característica durante el reposo, ya que desaparece al adoptar una postura o al ejecutar una acción. Afecta sobre todo a las extremidades superiores y con menor frecuencia a las extremidades inferiores, labios, lengua, mentón. El temblor de la cabeza es raro. Como sucede con todos los temblores, empeora con el cansancio, la ansiedad y los fármacos estimulantes del sistema nervioso. Durante el día varía la intensidad y amplitud del temblor, y desaparece durante el sueño.



La lentitud de movimientos de manifiesto en fases iniciales de la enfermedad con actividades que requieren cierta habilidad o precisión como escribir, coser, afeitarse.Sin embargo y a medida que avanza la enfermedad, se puede hacer más evidente y aparecer en actividades de menos precisión como abrocharse un botón o pelar una fruta.



La rigidez o aumento de tono muscular consiste en la resistencia a la realización del movimiento pasivo, tanto flexor como extensor de las extremidades. Al principio puede no ser advertida por el enfermo como tal y referir exclusivamente dolor a nivel de cuello, espalda u hombros o incluso calambres musculares debidos a la postura estática y flexionada de las articulaciones. La rigidez suele ser más evidente en obillo y muñeca aunque también se observa en codos o rodillas.



Los trastornos posturales pueden ser iniciales, aunque lo habitual es que aparezcan en las fases avanzadas del proceso. La postura habitual del paciente tiende a la flexión del tronco, de la cabeza y de las cuatro extremidades.

La marcha también se altera, con tendencia a la propulsión y a realizar pasos cortos. En periodos avanzados de la enfermedad, el paciente puede presentar bloqueos de la marcha con pasos pequeños sin apenas desplazamiento y con una gran inestabilidad para girar

http://www.elnortedecastilla.es
27/05/2014

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