Profesionales abrieron las puertas de sus consultorios y relataron algunas historias que muestran los cambios logrados en los pacientes y sus familias.
A pesar que desde el año 56 ejercen profesionales de terapia ocupacional en Argentina, su función valiosa para la independencia de la vida cotidiana de las personas que sufren algún tipo de discapacidad temporaria o permanente no ha sido difundida, lo que la ha llevado a ser relegada entre las otras profesiones de la salud.
Actualmente en Catamarca ejercen alrededor de siete profesionales y prometen ser más, ya que la carrera universitaria de terapia ocupacional se encuentra a pocas horas de la provincia. Ellas llevan adelante el tratamiento de niños, jóvenes y adultos que requieren desarrollar actividades como comer, bañarse, trabajar, etc.
En nuestra provincia, la historia de la terapia ocupacional se inicia en la década del 60 de la mano de profesionales reconocidas como, "Chiqui” Acuña, Estella Quipildor de Prenol, Norma Savio y Rosa Dato de Figueroa y tiempo después Mirtha Altamirano, quien reside en otra provincia.
A celebrarse el 10 de septiembre el día de la terapia ocupacional, las licenciadas Marcela Chávez y Andrea Nieva abrieron las puertas de su consultorio para contarnos sobre su labor.
Al preguntarles cómo trabaja un terapista ocupacional, con pasión las profesionales manifestaron: "Abordamos al paciente y su entorno familiar, porque en la recuperación todos deben estar involucrados. Primeramente, se recopila información de su historia de vida, tanto ocupacional, como intereses, hábitos, juegos cuando se trata de niños. También se evalúa la condición físico – funcional de la persona, es decir aspectos motores, neurológicos, psicológicos, sociales y culturales, las formas en que se desempeña en el hogar, escuela, trabajo. Luego de común acuerdo con el paciente y el grupo familiar se establecen compromisos y prioridades de objetivos para llevar a cabo el plan de tratamiento”.
Una vez que se alcanzan los objetivos, aseguran las licenciadas, finaliza su trabajo con el paciente.
Marcela Chávez y Andrea Nieva relataron algunas historias que reflejan su labor, la cual las enorgullece por saber que quienes las escribieron lograron avanzar, sobrellevando los obstáculos en su vida diaria.
Algunas historias contadas desde los protagonistas…
Alfredo Flores:
"El 14 de mayo de 2011, cumpliendo con mi función laboral como personal de mantenimiento eléctrico en una fábrica de Catamarca, sufrí la amputación de ambas manos por una falla en el funcionamiento de una prensa hidráulica de algodón. Esto implicó una gran y exitosa cirugía después de un traslado a la Provincia de Tucumán, en la cual, con la participación de médicos especialistas y otros profesionales del sanatorio de esa ciudad, lograran reimplantar, nuevamente mis manos, salvando previamente mi vida.
Éste gran accidente afectó directamente en mi vida psicológica pero también en mi vida cotidiana, en cosas que una persona realiza todos los días con facilidad, para mí eran un reto. Para tareas como vestirme, bañarme, comer, beber, trasladarme, cocinar, limpiar, escribir, trabajar, manejo de aparatos electrónicos (celular, computadora, máquina de afeitar), electrodomésticos (licuadora, cocina con encendido electrónico) y muchas cosas más, tuve dificultades en mayor o menor grado, ocupando en todos los casos la ayuda de otra persona.
Estuve casi un año sin poder realizar ninguna actividad en forma independiente, debido a que existía un campo de la medicina que mucha gente -como yo- la desconocía, pero tuve la suerte de encontrarme en algún momento, con una profesional que trabajaba en ésta área tan maravillosa que se llama terapia ocupacional. Ésta fue la esperanza que tuve en esos duros momentos de volver a recuperar parte de mi independización en tareas cotidianas de la vida.
Con la fabricación de férulas hechas a medida y con diferentes materiales, hoy puedo realizar en forma independiente tareas que en mucho tiempo no había podido. La terapia ocupacional no sólo me independizó en muchas actividades, sino que también devolvió parte de mi vida”.
Lorena A
"Lo más importante que sucede en la vida de una mujer es la maternidad, por lo que es muy duro cuando tu hijo no es lo que esperabas, más aún cuando te cuesta la comunicación con él y sus necesidades son especiales.
Te llenas de angustia cuando tu hijo no puede asistir a cumpleaños porque los ruidos lo molestan o como muchos otros niños, no puede subir una escalera por que se marea y se inunda de frustración o cuando un tobogán lo paraliza…
Con los años conocí distintos profesionales, mi demanda era que me enseñaran a conectarme con él, lograr entenderlo y que finalmente se comunique con el mundo.
La estimulación sensorial le permitió lograr habilidades para integrarse de un modo menos sufrido al mundo. Luego de algunas sesiones, bañarse y cerrar los ojos dejo de ser un caos para ambos; disfrutar de una plaza, reír, dejar de vernos como dos extraños y un mundo extraño fue haciéndose posible, comenzaba a pertenecer al mundo de todos.
Aprendí que la terapia es 24 horas y que los sentidos alertas de mi hijo deben atravesar por un proceso terapéutico para otorgarle bienestar.
Octaviano hoy, está integrado en una escuela común, realiza talleres recreativos, es un niño feliz que aprende día a día de su terapia ocupacional, como un bastón ineludible en su rehabilitación para una vida independiente”.
Ana N.
"Nuestro hijo de 8 años comenzó a trabajar con terapia ocupacional a raíz de una secuela motora secundaria a una neurocirugía compleja. Teníamos noción de lo que significaba esta profesión, pero a nosotros nos cambió la vida como familia, comenzamos a tener estrategias a partir de la integración sensorial para regular la conducta de nuestro hijo, muy desorganizado para ese entonces, lo cual le permitió sociabilizarse.
Por otra parte nos brindó herramientas para ayudarlo a adquirir mayor autonomía a pesar de su limitación física, por lo que para nosotros ha tenido un valor muy grande ver todo lo que se puede lograr con una terapia como ésta”.
Asociación
Las licenciadas comentaron que junto a otras profesionales, se encuentran trabajando en conformación de una asociación, a los fines de trabajar con la obra social de los empleados públicos (OSEP) y lograr otros beneficios para los pacientes y para los terapistas ocupacionales.
En este sentido indicaron que se encuentran apoyadas y asesoradas por la Asociación Nacional de Terapistas Ocupacionales; "esperamos contar pronto con ésta herramienta legal para abrir el camino a nuevos profesionales y que se radiquen en Catamarca”, afirmaron.
"También estamos trabajando en un proyecto de ley en la Cámara de Diputados para que se alcance la colegiación, resta mucho por andar pero los objetivos son firmes y nos encaminamos hacia ellos”, señalaron con determinación.
Al finalizar el dialogo aseguraron que anhelan que la terapia ocupacional sea más reconocida en el ámbito de la salud de la provincia, logrando que menos personas sientan frustración y angustia por no poder realizar tareas de la vida diaria. Asimismo destacó Marcela Chavez que empresas del sector han incluidos en su staff laboral terapistas ocupacionales para prevenir enfermedades laborales, entre ellos Alparagatas, SAIC
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2/10/2014