El tono muscular orofacial es un componente fundamental para el funcionamiento correcto de las estructuras implicadas en la respiración, masticación, deglución, habla y voz. Cuando hay alguna alteración que compromete a la musculatura orofonatoria, se dificulta la movilización de los órganos bucales, afectando la capacidad para producir sonidos, masticar, tragar, soplar, entonar, cantar.
Los movimientos orales necesarios para la alimentación y el habla incluyen movimientos finos y controlados de la mandíbula, el labio y la lengua. Los movimientos de estos articuladores se consideran correctos cuando la persona presenta un tono muscular normal, es decir, fuerza muscular adecuada, amplitud de movimiento, velocidad, coordinación y disociación, o sea, la capacidad de mover de manera independiente las estructuras orales, lo que le permite a la persona responder de manera eficiente a estímulos voluntarios y reflejos; en este caso debe ser equilibrado, simétrico y funcional.
Un tono muscular adecuado garantiza:
Existen dos tipos de tono muscular:
1. Hipotonía (tono muscular bajo). Es la disminución del tono muscular; a menudo implica una reducción de la fuerza muscular.
2. Hipertonía (tono muscular elevado). Se produce un aumento de la tensión en el tono muscular; se presenta rigidez y dificultad para mover los músculos.
Una alteración en el tono muscular afecta la postura y el control preciso de los movimientos necesarios para la alimentación y el habla. Cuando hay hipotonía, se reduce la fuerza muscular, la velocidad y el rango del movimiento, existe una mala disociación (movimiento muscular independiente) y precisión del movimiento que se requieren para la alimentación y el habla. Las personas con hipotonía orofacial generalmente tienen la boca abierta y los labios débiles, por lo que se les dificulta cerrarlos para beber, y la debilidad de la lengua dificulta mover la comida en la boca mientras come.
En la hipertonía orofacial la persona presenta mayor rigidez en el cuello, mejillas, mandíbula, labios y lengua, lo que dificulta la correcta ejecución de movimientos voluntarios.
Las alteraciones del tono muscular pueden derivar en respiración oral, deglución atípica, patrones compensatorios y fatiga muscular.
Tanto en la hipotonía como en la hipertonía orofacial se presentan:
La alteración del tono muscular, ya sea en forma de hipotonía o hipertonía puede generar desequilibrios funcionales que impactan directamente en el desarrollo orofacial, el patrón respiratorio y la inteligibilidad del habla.
El tono muscular es un factor clave a considerar durante la evaluación, sobre todo en las dislalias funcionales, apraxia del habla o disartrias.
La intervención temprana en motricidad orofacial es importante, especialmente en población pediátrica, ya que puede influir en maloclusiones, mordida abierta o cruzada y alteraciones en el crecimiento maxilofacial.
Evaluación del tono muscular orofacial
La evaluación debe incluir:
La intervención logopédica se orienta a:
Para ello es crucial el trabajo interdisciplinario.
La evaluación adecuada y la intervención permiten mejorarfunciones específicas como el habla o la deglución, pero también previene alteraciones estructurales y funcionales a largo plazo.