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Prematuridad: lo que hay que saber de los niños prematuros (parte II)

  Existen una serie de hitos de desarrollo típicos para los bebés que se usan generalmente como guía para evaluar el desarrollo de un niño. En algunos niños es posible que se omitan ciertas fases del desarrollo, o que se produzcan antes o después de lo esperado, pero esto puede o no afectar la capacidad de aprendizaje posterior

 En la evolución se han diferenciado cuatro grandes etapas: la infancia, la adolescencia, la madurez y la vejez. Dentro de ellas, la etapa de desarrollo de la infancia contiene a su vez numerosas subetapas debido a la rapidez con la que suceden los cambios evolutivos durante los primeros meses del bebé. El ser humano nace con una serie de características físicas que lo hace diferente de otras especies y nos distingue como ser humano, pero desde el punto de vista psicológico /comportamental las características propias de nuestra especie están sólo potencialmente, en cuanto se encuentran inscritas en nuestro código genético, y esperando a que en la interacción con nuestros congéneres se manifiesten y desarrollen.

 
Existen una serie de hitos de desarrollo típicos para los bebés que se usan generalmente como guía para evaluar el desarrollo de un niño. En algunos niños es posible que se omitan ciertas fases del desarrollo, o que se produzcan antes o después de lo esperado, pero esto puede o no afectar la capacidad de aprendizaje posterior. Hay que recordar que no existen dos niños iguales y cada niño sigue su propio ritmo de desarrollo.
 
En el caso de los niños prematuros hay que tener en cuenta que nacieron cuando aún estaban muy inmaduros y determinados sistemas, como por ejemplo el sistema nervioso, no están muy desarrollados así que, puede que no logre el control motriz grosero y fino con la misma rapidez que un niño a término.
 
En estos casos se utiliza su edad corregida, que no es más que restar a su edad cronológica el tiempo que le faltaba para nacer, así:
 
“Niño que nació con 7 meses habrá que restar a su edad cronológica 2 meses aprox. Esto es que cuando el bebé tenga 5 meses, su edad corregida será de 3 meses”.
 
Hay que recordar también que la personalidad y la salud del niño, así como los antecedentes educativos y culturales de la familia, pueden influir en su progreso.
 
 
 
A continuación mostramos una tabla con los hitos evolutivos a tener en cuenta para un bebé prematuro durante el primer año de vida, así como los signos de alarma:
 
AÑO DE EDAD CORREGIDA
  1º mes 3º mes 6º mes 9º mes 12º mes
Área Motora Eleva la cabeza, tumbado boca abajo.Manos cerradas en puño,Manos a la boca; mira objetos y luces. Controla bien la cabeza en postura Apoyada. Estira los brazos y las piernas. Agarra el sonajero; sigue con la vista los objetos. Sentarse bien sin ayuda; Estira los brazos para coger objetos con ambas manos; se pasa juguetes de una mano a otra. estar a gatas a sentado y a la inversa; Camina solo. ( puede que no lo haga las los 15 meses) Usa la pinza: Utiliza el pulgar y el dedo índice para agarrar los alimentos
Área Cognitiva Responder ante distintos estímulos sensoriales, la mayoría respuestas reflejas al entorno Repite movimientos que suscitan una respuesta. Interés por su entorno y el resultado de sus acciones. Introduce y extrae juguetes de recipientes. Comienza a utilizar los objetos con funciones concretas. Comienza a anticipar las consecuencias de sus conductas.
Área Lenguaje Llora para indicar sus necesidades, establece contacto ocular Emite sonidos guturales o balbuceos y se ríe Gira para mirar hacia los nuevos sonidos. Dice “papá”, “mamá Reconoce su nombre; imita palabras familiares.
Área social Mira a la cara de las personas; le gusta que le hablen y que le sostengan. Sonríe fácil y espontáneamente. Distingue a los extraños. Sonríe al verse en un espejo. Siente ansiedad ante los extraños; fuerte vínculo con los Padres Es tímido, pero disfruta con la atención y el juego; da afecto y se abraza.
 
 
 
Si en el desarrollo del bebé no se manifiesta algunos de los siguientes signos a esta edad, se puede considerar que es un signo de alarma, aunque habría que evaluar bien al bebé y así dar un diagnóstico adecuado:
 
 
 
6 meses
 
* No se sienta, ni siquiera con apoyo
 
* No gira sobre sí mismo o lo hace arqueando el cuello y la espalda
 
* No hace ningún intento por coger o golpear los objetos
 
* No gira la cabeza hacia los sonidos o no busca los objetos con los ojos
 
* Agarra débilmente los objetos o los sostiene sólo brevemente
 
* Mantiene las manos en puño o no saca el pulgar del puño
 
* No es capaz de llevarse las manos a la boca o no lo hace con ambas al mismo tiempo
 
* Sigue con problemas para tomar el biberón o los primeros alimentos sólidos
 
* No susurra ni balbucea
 
 
 
12 meses
 
* Se sienta pero no es capaz de hacerlo solo
 
* Gatea o se arrastra “dando saltos de conejo”, desplazando ambas piernas hacia delante al mismo tiempo
 
* No le resulta fácil coger objetos pequeños, como los alimentos que se comen con los dedos
 
* No busca un objeto cuando se le oculta
 
* No vocaliza combinaciones de consonantes y vocales (“ba”)
 
* No mira los libros durante intervalos cortos de tiempo
 
* No responde a juegos verbales sencillos y conocidos, como jugar a dar palmadas.
 
* Usa un lado del cuerpo con mucha más frecuencia que el otro.
 
 
 
Estimulación temprana
 
J. Perapoch López y otros médicos del servicio de Neonatología. Hospital Universitario Vall d’Hebron Barcelona y del Hospital Universitario 12 de Octubre. Madrid. España. Llevaron a cabo un estudio sobre los cuidados centrados en el desarrollo en las unidades de Neonatología de España llegando a concluir que, en los niños prematuros se observa una frecuencia elevada de las llamadas mínimas morbilidades.
 
Dichas alteraciones, sin causar graves discapacidades, pueden alterar de manera significativa la vida del niño y de su familia. Cada vez existe mayor convencimiento de que parte de dichas alteraciones se relacionan, entre otros muchos factores, con los cuidados proporcionados tras el nacimiento. Por una parte, la exposición a un medio hostil, como es una unidad de cuidados intensivos, dificulta la organización del cerebro en desarrollo; por otra, los padres se someten a tal impacto emocional que se modifica el proceso de crianza.
 
Del estudio se extrajo que tan solo el 10 % de los centros tienen una entrada libre de los padres en las unidades de neonatos y en el 22 % de los hospitales se realiza el método canguro, aspectos que podrían mejorar la calidad del desarrollo de estos bebés.
 
Por otra parte, profesor de Psicología del Desarrollo y Diferencias Individuales, del Departamento de Psicología y del Instituto de Investigación de Ciencias de la Salud, de la Universidad de Warwick, Dieter Wolke.
 
En el seguimiento a los de niños prematuros, se encontró que el 45% de los niños extremadamente prematuros tenía discapacidades. Esto sugiere que los niños extremadamente prematuros pueden configurar un cerebro diferente y que las complicaciones superpuestas pueden afectar más a la plasticidad con la consiguiente predicción para el éxito de las intervenciones tempranas.
 
Aunque los niños prematuros pasan la mayor parte del tiempo durmiendo, es en ese momento, mientras duermen, cuando están creciendo y desarrollándose. Por ello existen momentos, como los cambios de postura que resultan muy importantes, ya que estos niños no tienen el tono y fuerza muscular suficiente como para hacerlo por sí mismos.
 
Si una misma postura se mantiene durante mucho tiempo, puede conducir a rigideces y afectar su desarrollo motor. Por este motivo y para estimular su crecimiento y desarrollo, el equipo de neonatos moverá al bebé para colocarlo en distintas posturas.
 
Es posible que el fisioterapeuta decida cuánto se debe mover y cuáles son las posturas idóneas para él. Este terapeuta observará cómo el niño utiliza sus músculos y decidirá la mejor forma de “ejercitarlos” para favorecer su desarrollo a largo plazo.
 
Otro aspecto importante es el entorno dentro del cual se desarrolla el niño, ya que poco a poco se irá dando cuenta de su entorno.
 
Cuando en el niño se están desarrollando sus sentidos, el mejor entorno es aquel en el que se produce una cierta tranquilidad como ruidos suaves y luces atenuadas y tratando de molestar lo menos al bebé para no estresarle, y así proporcionarle una estimulación adecuada ya que una excesiva estimulación puede provocar una pérdida de energía en el bebé innecesaria.
 
 
 
De este modo existen métodos para mejorar el entorno del niño, como son: Agrupamiento de cuidados, que consiste en realizar, de una sola vez, el mayor número posible de procedimientos necesarios. De este modo no se molestará tantas veces al niño como si se hubieran realizado de uno en uno.
 
 
 
La hora tranquila, en que se bajan las luces por unas horas y no se molesta al niño, a menos que exija un procedimiento urgente.
 
 
 
Mucha de la información aquí tratada ha sido elaborada a partir del “Manual para Padres de Niños Prematuros de La Sociedad Española de Neonatología que pretende difundir este manual por la necesidad de información y apoyo que sienten las familias.
 

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