Clasificación en la parálisis cerebral según las extremidades afectadas
El Síndrome de Turner ya fue descrito por primera vez en 1768, aunque fue sistematizado en 1938 por el Dr. Henry Turner. Consiste en un trastorno genético que se manifiesta generalmente desde el nacimiento y afecta sólo a niñas.
Para poder trabajar en transdisciplina, cada terapeuta debe dar cuenta de su imposibilidad de decir o saber todo a cerca de algo, de esta manera, además de sus aportes específicos, acercará también sus vacíos y contradicciones, las que quedarán resonando e interpelarán al equipo, para poder así seguir pensando acerca del aprendizaje humano.
Frente a esta situación, aparece el primer gran desafío: poder intervenir desde otro espacio, con otra escucha, que posibilite una RESIGNIFICACIÓN que no aprese al niño en los límites que su diagnóstico parece imponer.
Cuando llega un joven a un Centro Ocupacional o Servicio de Ocupación terapéutica, es conveniente realizar un registro inicial, para poder posteriormente hacer frente y planificar el programa integral de rehabilitación, teniendo en cuenta su grado de autonomía personal y social, como así también su comunicación y acceso al ordenador.
La estimulación se concibe como un acercamiento directo, simple y satisfactorio, para gozar, comprender y conocer a tu bebe, ampliando las alegrías de la paternidad y ensanchando su potencial del aprendizaje.
Los niños hiperactivos son más propensos a accidentes y a medida que va creciendo se vuelven más agresivos, revelando comportamientos antisociales, pudiendo incluso presentar una baja autoestima.
En la clasificación clínica se presentan los síntomas y trastornos más frecuentes que se producen en la parálisis cerebral.
El mundo social del niño, o bien se ve muy reducido debido al quiebre de los contactos sociales y por lo tanto deja de ser un ambiente nutricio para la personalidad del niño, o bien recibe de él señales negativas acerca de su persona que minan su autoestima distorsionando la imagen de sí mismo y afirmando contenidos de identidad exógenos derivados del impacto de la estigmatización.
La clasificación de la sordera o hipoacusia plantea distintos puntos de vista, a partir de la óptica que se enfoque la graduación, ya sea ésta: audiológica, pedagógica, otológica, psicológica, etc.