En el presente escrito, trataremos específicamente el uso inadecuado de los dispositivos digitales en los niños de 0 a 2 años y su impacto negativo en el desarrollo armónico al no contar con la orientación y control adecuado en su utilidad para la cual fue creado.
En los momentos actuales que vivimos, impactados y sumergidos en toda una avalancha de medios tecnológicos en nuestra sociedad y áreas del quehacer humano, debemos de analizar y conocer que funciones pueden realizar de forma positiva los dispositivos digitales para hacer más eficientes y controladas cada actividad que compone el día a día de nuestra vida.
Dentro de las acciones y conductas alcanzados por el uso de los dispositivos digitales, no se escapa el área humana y específicamente el desarrollo del niño y su actividad dentro del proceso educativo.
Hoy día se hace frecuente encontrar en revistas científicas, escritos, sitios web, blog de profesionales del desarrollo infantil y publicaciones varias, que exponen los beneficios, pero también el impacto negativo en caso de emplearse inadecuadamente un dispositivo digital.
En el presente escrito, trataremos específicamente el uso inadecuado de los dispositivos digitales en los niños de 0 a 2 años y su impacto negativo en el desarrollo armónico al no contar con la orientación y control adecuado en su utilidad para la cual fue creado.
Fue la Asociación Americana de Pediatría en 2016, que alertó sobre “el impacto del empleo de las pantallas digitales por los niños en la salud física, emocional y cognitiva”.
El uso descontrolado en los tiempos y contacto del niño con las pantallas digitales, pueden producir efectos negativos como son:
- El sueño: el ser humano posee una estructura neurológica que regula el sueño y la vigilia, denominado SAR. (Sistema Activador Reticular). Cuando el niño esta mucho tiempo en contacto con un dispositivo digital, produce que el estado de vigilia, así como la actividad cerebral general, permanezca produciendo una sobreestimulación visual de una luz permanente que no contextualiza el medio propicio para el sueño (la oscuridad) y así una alerta que no permite el descanso cerebral o la realización de actividades básicas como eliminación corporal, alimentación, actividad física y el sueño reparador de energías, sobretodo. El estar el niño mucho tiempo en contacto visual con los efectos digitales de una dispositivo y bajo la continuidad secuencial de un estímulo o recorrido de una rutina en una determinada aplicación que utiliza el niño en alguna de esas herramientas de hoy día, no permite culminar dicho proceso hasta que termine su actividad o juego digital; este proceso lo hace INHIBIR SU APETITO y limitar la ingesta de una correcta dieta, produciéndose a veces una acción contraria en donde recibiendo una información del dispositivo, los padres le ofrecen “alimentos chatarras”, que llevan al niño hacia un AUMENTO DE PESO y una NULA ACTIVIDAD FÍSICA, lo que puede producir un sobrepeso rápidamente, ya que no realiza en ningún momento una actividad física que le permita el consumo de calorías y una mejor regulación corporal.
- El exceso de uso de dispositivos digitales también tiene un efecto negativo en el LOGRO Y REALIZACIÓN DE UN SUEÑO REPARADOR, necesario para su pleno desarrollo físico y emocional.
- En los aspectos motrices y perceptuales, el uso de dispositivos digitales es poco favorable para su pleno desarrollo físico y de forma armónica, pues deja a un lado la ejecución de la actividad corporal ante los estímulos visuales digitales que producen una mínima actividad motriz y un contacto visual hacia puntos focales que no permiten la percepción de otros estímulos de la variada información del contexto exterior en que se encuentra, Esta conducta con el pasar el tiempo se hace robusta y muy fijada a tal punto que produce una desconexión con su medio ambiente.
- Dicha conducta, tan arraigada y con estímulos de gran aceptación le limita recibir sensaciones menos intensas que el medio le proporciona produciéndose una desconexión con el mismo y provocando limitaciones en la recepción y procesamiento de una nueva información.
El desarrollo sensoriomotor lleva una progresión en una dirección céfalo - caudal y próximo distal, la que en ningún momento el uso y efecto de dispositivos digítales estimula o apoya a que las estructuras óseas de miembros inferiores y tronco puedan lograr habilidades y destrezas y en general la madurez de funciones qué lleven a un desarrollo motor grueso de forma secuencial y armonioso. En los miembros superiores llevaran al desarrollo de conductas poco coordinadas y pobres destrezas del brazo y antebrazo, produciendo conducta visomotoras y óculo – manuales deficientes; nos referimos a las actividades de agarre, enroscado, ensartado, pinza fina y todas aquellas que involucran la coordinación bimanual, básicas para iniciar el proceso de la escritura.
RECOMENDACIONES