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Aplicación del modelo de discapacidad cognitiva en la Enfermedad de Alzheimer (Parte VI)

 Los niveles cognitivos que Allen maneja para determinar el estadio de afectación en que se encuentran los pacientes y para conceptuar los fundamentos de la intervención, son los que se presentan a continuación. Las capacidades funcionales o restricciones presentes en cada nivel, se encuentran consignadas de acuerdo a las tres dimensiones propuestas a través del modelo de procesamiento de información.

 Clasificación.

Los niveles cognitivos que Allen maneja para determinar el estadio de afectación en que se encuentran los pacientes y para conceptuar los fundamentos de la intervención, son los que se presentan a continuación. Las capacidades funcionales o restricciones presentes en cada nivel, se encuentran consignadas de acuerdo a las tres dimensiones propuestas a través del modelo de procesamiento de información.

 

Nivel 1: Reflejo

Las señales sensoriales percibidas en este nivel son principalmente internas, siendo la atención dirigida a las señales externas prácticamente nula.
Se espera la emisión de una acción motora, tras la excitación del sujeto, mediante la estimulación, dichas respuestas son espontáneas y emitidas de manera automática

 


Nivel 2: Movimiento

La atención se dirige a señales propioceptivas, originadas a partir del movimiento y/o percepción corporal. Las acciones motoras están encaminadas a la repetición de secuencias muy simples y placenteras para el organismo, limitadas a la capacidad de imitación, que no impliquen el uso de habilidades de gran precisión y complejidad, viéndose plenamente imposibilitada la capacidad de aprendizaje.



Nivel 3: Acciones repetitivas

En este nivel, las señales sensoriales externas, concretamente táctiles son percibidas, dirigiéndose la atención hacia estas y objetos familiares que pueden ser manipulados. Las acciones motoras, destacan por haber sido experimentadas y realizadas en más ocasiones por el sujeto y de simple realización, compuestas por un único paso. No cabe esperar que el sujeto adquiera nuevos aprendizajes.

 

Nivel 4: Producto final

La atención es dirigida hacia muestras concretas, familiares y visibles, percibiéndose tanto estímulos táctiles como visuales. Es posible, la ejecución de tareas dirigidas a un objetivo claro y fácilmente predecible por el individuo, acciones encaminadas para obtener o cumplir un objetivo determinado.

Respecto a las acciones motoras, el sujeto es capaz de realizar aquellas tareas que comprendan una secuencia de dos o tres pasos, bajo una directriz familiar para el mismo.

 

Nivel 5: Variaciones

El individuo es capaz de dirigir su atención hacia dos o más objetos simultáneamente, y presentar cierto interés acerca de las propiedades de los mismos. Las acciones motoras, se dirigen hacia un objetivo o propósito determinado, encaminadas a producir un efecto deseado, siendo estas en su mayoría exploratorias y viéndose aumentada su extensión, abarcando una secuencia de cuatro o cinco pasos diferentes y al mismo tiempo. El individuo es capaz de aprender haciendo y de funcionar relativamente de manera independiente.

 


Nivel 6: Pensamiento abstracto

En este último nivel, la atención es atraída por señales simbólicas y abstractas y las acciones motoras son predecidas por un proceso de planificación y no muestran ningún tipo de restricción que dificulte su desempeño. Por tanto, se contempla una plena capacidad de aprendizaje, tanto a familiares como a nuevas situaciones. Teóricamente este nivel representaría la ausencia de discapacidad cognitiva.

 

Actividades.

A continuación se detalla una breve intervención, de acuerdo a cada nivel cognitivo con su respectiva actividad. Cabe destacar, que a la hora de seleccionar las actividades a realizar por el paciente, es importante tener siempre en cuenta y presente, su historia ocupacional y gustos o preferencias personales, para poder determinar que actividades se adaptan mejor dentro de su tratamiento e intervención terapéutica

Nivel 1 - Reflejo

Actividad: respecto a este nivel abordar la modificación de las actividades de acuerdo a la demanda de habilidades por parte de la actividad a realizar, de acuerdo a las habilidades presentes en el paciente, no es realista. Es por ello, que se contempla una intervención basada en la estimulación sensorial, en función de las habilidades presentes y correspondientes a un paciente que se encuentre clasificado en este nivel.

A través de la estimulación sensorial, se pretende alcanzar un estado de receptividad sensitiva por parte del sujeto, tratando de obtener una mejora en el bienestar general de la persona y un mayor equilibrio psicofísico, el cual repercute en el patrón ocupacional del paciente, en su vida diaria.

La estimulación sensorial al igual que todas las actividades propuestas en los diversos niveles, puede ser llevada a cabo tanto por familiares, como por profesionales, es por ello que es de suma importancia la formación a familiares y cuidadores de los pacientes, de manera que colaboren a lo largo del proceso terapéutico. Las actividades a realizar, proporcionarán estímulos olfativos, táctiles, gustativos, visuales y/o auditivos.

Nivel 2- Movimiento

Actividad: todas las actividades, prescritas dentro de este nivel, convergerán en los siguientes puntos en común: requerirán o demandaran la capacidad para imitar acciones motoras gruesas, que impliquen movimientos simples y que comprendan un único paso o tarea de manera repetitiva. Además las actividades indicadas a realizar dentro de este estadio o nivel, deberán de ser familiares para el sujeto, es decir, previamente al programa de intervención, deberán de haber sido actividades realizadas dentro de la rutina y de acuerdo a los roles del paciente, siendo estas actividades significativas para el mismo.

A modo de ejemplo, algunas de las posibles actividades a realizar serian; cortar verdura, doblar la ropa o limpiar muebles (siempre y cuando, estas fueran actividades significativas y en el pasado fuesen realizadas habitualmente por el sujeto). Igualmente, muchas actividades instrumentales de la vida diaria, pueden realizarse proporcionando un modelo o demostración para que el sujeto lo siga, puesto que en este nivel las habilidades del paciente por regla general, se encuentran limitadas a la capacidad de imitar, acciones simples.

Queremos resaltar, que no es posible la adquisición de nuevos aprendizajes, dado que el paciente se encuentra limitado para llevar a cabo una actividad al momento de experimentar un efecto sobre su cuerpo a nivel del sistema musculoesquelético.

Nivel 3 - Acciones repetitivas

Actividad: proporcionar actividades orientadas a la acción en única dirección destinadas a un resultado predecible, muy familiar y que impliquen una acción motriz sencilla. Es decir, proporcionar actividades adaptadas a las habilidades y/o capacidad de la persona, que refuercen la relación entre las acciones y efectos táctiles predecibles en el ambiente. Dentro de este nivel, no es oportuno considerar la posibilidad de la adquisición o aprendizaje del procedimiento a realizar por parte del sujeto.

Es necesario y de mucha utilidad, mostrarles paso a paso actividades deportivas tales como, natación o montar en bicicleta o actividades referentes al mantenimiento del hogar, como pueden ser; lavar la ropa a mano, cuidar el jardín o lavar el coche o actividades relacionadas con cocinar, como: lavar y secar los platos o pelar y cortar verduras.

Nivel 4 - Producto final


Actividad: se le proporcionará al paciente actividades destinadas a alcanzar unos objetivos específicos, destacando por ser estas, unas actividades predecibles, familiares y concretas, conformadas por dos o tres pasos (obviamente, de mayor dificultad a las prescritas en el nivel anterior).

Cabe destacar, la necesidad de que dichas actividades se encuentren a salvo o con pocas probabilidades de errores, debido a la dificultad por parte del paciente para llevar a cabo la resolución de problemas, de manera satisfactoria y así evitar una posible sensación de frustración por parte del mismo.


La mejor forma para ello es incorporar en su rutina diaria trabajos de jardinería, actividades relacionadas con el mantenimiento del hogar, tales como; limpieza, lavado de ropa, preparación de comidas simples o comprar productos y artículos familiares. Además, de practicar deportes familiares, actividades de danza, juegos de mesa sencillos, escribir cartas o caminar por lugares conocidos. Este tipo de actividades concretas y cotidianas no solo protegerá su dignidad sino que además preservará sus roles, contemplándose dentro de este nivel la capacidad de aprender el procedimiento a trabajar, por parte del sujeto.

Nivel 5- Variaciones

Actividad: seguramente en este nivel la mayoría de las actividades puedan llevarse a cabo de manera satisfactoria, debido a que los individuos funcionan relativamente de modo independiente. Las limitaciones cognitivas, se hacen visibles cuando la persona intenta realizar actividades que requieren atención sobre elementos abstractos y simbólicos tales como los que llevan instrucciones escritas o habladas, diagramas o dibujos (envases o envoltorios). Es necesario que aquellas actividades que requieran atención sobre estos elementos sean eliminadas, puesto que deben evitarse.

Con respecto a las actividades recomendadas a realizar, la presentación de las de mayor complejidad a las citadas previamente, que comprenda un mayor número de tareas, concretamente cuatro o cinco pasos, con resultados relativamente visibles, a pesar de que contemplen la posibilidad de la presentación de ligeros problemas, fomentando la resolución de los mismos por parte del sujeto. Desde la intervención, en este nivel, se pretende fomentar la realización de acciones exploratorias y la capacidad de aprender a través del hacer.

 

Nivel 6 - Pensamiento abstracto


Este nivel representa la ausencia de discapacidad cognitiva, lo cual indica que para compensar limitaciones cognitivas no se requiere adaptaciones en las actividades.
Teóricamente no hay incapacidad cognitiva, por lo que el individuo es totalmente funcional e independiente.

Respecto a la intervención, el modelo de discapacidad cognitiva, además de indicar las actividades propias a realizar en función del nivel cognitivo dentro del tratamiento, defiende y resalta el análisis de la actividad y del entorno, conjunto a la identificación de las capacidades y limitaciones cognitivas del paciente, con el fin de modificarlos de acuerdo a sus necesidades, de manera que pueda mantener el mayor grado de independencia posible.

Cabe destacar, que cada individuo es único, caracterizado por la presencia o restricción de una serie de habilidades propias de su enfermedad y/o persona, que se pueden corresponder o no, en mayor o menor medida con el estadio o nivel en el que se encuentra adscrito dentro del curso evolutivo de su enfermedad. Con esto último, queremos decir que las medidas a tomar, respecto a la intervención, a pesar de encontrarse aconsejadas y clasificadas dentro de una fase/s clínica/s determinadas, deberán de ser adaptadas y combinadas de manera que proporcionen el mayor nivel de independencia posible, en función de la persona a la que estén destinadas, de acuerdo con sus necesidades y deseos.

Por último, es de suma importancia la interacción entre el Terapeuta Ocupacional y la familia y/o cuidadores, a lo largo de todo el proceso. Como hemos podido observar anteriormente, los familiares y/o cuidadores ya son participes de la intervención en las pruebas de valoración y continúan siendo una figura esencial a lo largo del mismo. El Terapeuta Ocupacional aportará a la familia, cierta información, variando en función de la situación individual del paciente, aportando consejo sobre productos de apoyo, supresión de barreras arquitectónicas, acomodación y medidas de seguridad en el hogar. Al mismo tiempo, que les formemos acerca de la manera de administración y/o realización de las actividades, puesto que es importante, proporcionarles conocimientos acerca de la metodología referente a la presentación y realización de las actividades, que conformaran, el tratamiento del paciente, puesto que los familiares y/o cuidadores se consideran una pieza de vital importancia, a lo largo del proceso de intervención.

Las actividades, base fundamental de la Terapia Ocupacional, se analizan con el fin de modificarlas y ajustarlas a las capacidades de la persona dentro de su rutina diaria, de sus intereses y de sus interacciones sociales (las tareas han de ser seleccionadas y modificadas de acuerdo con las habilidades del paciente), en combinación con las adaptaciones realizadas dentro del entorno físico del sujeto, en caso de que sean pertinentes.

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