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Recorrido histórico del modelo de la discapacidad cognitiva y su herramienta de evaluación:El ACLS-5 nueva versión. (Parte III)

 Dentro de esta nueva construcción acerca del ACLS y el LACLS, se vislumbra que ofrecen evaluaciones dentro de un contexto de desempeño para observar las habilidades cognitivas disponibles de una persona, a medida que estas se aplican a las demandas de la actividad establecidas en las tres actividades de costuras de cuero.

Jorge Valverdi | 15/12/2014
Desarrollo actual de la quinta versión de la ACL Screen
 
Dentro de esta nueva construcción acerca del ACLS y el LACLS, se vislumbra que ofrecen evaluaciones dentro de un contexto de desempeño para observar las habilidades cognitivas disponibles de una persona, a medida que estas se aplican a las demandas de la actividad establecidas en las tres actividades de costuras de cuero. El éxito del desempeño en cada una de las tareas de costura de cuero, implica que la persona presenta habilidades que concuerdan con el requerimiento de las demandas de dichas tareas, para completar cualquiera de las tres puntadas, para lograr esto se deben tener en cuenta la atención, la comprensión, y el uso de: a) señales sensoriales de los objetos materiales, como por ejemplo, el cuero, cordón, y las agujas, b) la administración verbal y las instrucciones de demostración, las señales, y c) los comentarios que realiza la persona acerca de las acciones motoras, mientras hace las puntadas.
 
Es necesario tener en claro que las demandas de la tarea abarcan una amplia gama de habilidades cognitivas que debe presentar el paciente, las que están asociadas con: nivel 3 (puntada corrida), nivel 4 (bordado), y nivel 5 (puntada cordobesa simple) o los modos de desempeño de la escala de Allen de los niveles que van del 3,0 al 5,8. Estos se introducen en orden de complejidad a partir de una simple tarea, en este caso la puntada corrida. La complejidad puede definirse identificando los elementos de cada tarea, comparando las señales sensoriales, las acciones motoras, y la capacidad de resolución de problemas descritos en este modelo.
 
En el mes de octubre del 2003, la Allen Cognitive Advisor, Ltd. (ACA)  llevo a cabo una reunión, en el cual participaron los miembros encargados de la junta de la ACA, en esta oportunidad la tarea fue desarrollar y ofrecer un curso sobre el Allen Cognitive Level Screen (ACLS) en relación con el Allen Cognitive Symposium para el año 2004. Los integrantes hicieron comentarios acerca del curso y sugirieron que la versión más actual del ACL screening assessment y el ACLS-2000 (Allen Conferencias, Inc, 2000, acls.htm) (Op. Cit.), debían ser actualizados y revisados dado que los profesionales tenían ciertas  expectativas clínicas y académicas, y que además estas revisiones debían ser utilizadas para mejorar la práctica, la educación y la investigación.
 
La  Junta del ACA reconoce el alcance de esta tarea y reúne a un comité de expertos para llevar a cabo este proyecto, desde el año 2003 hasta el año 2005, esta comisión examinó todas las versiones anteriores de la evaluación de cribado del ACL. Es en este sentido que las normas para realizar la prueba de revisión se describen en los Standards for Psychological and Educational Testing (American Educational Research Associates (AERA), American Psychological Association [APA] y la National Council on Measurement in Education (NCME), (1999)  estas normas sirven como una guía para la posterior actualización y para llevar a cabo además el proceso de revisión junto con la clínica, la investigación, la educación y la experiencia de los autores. 
 
Los autores de este modelo identificaron cuatro versiones anteriores a la evaluación de cribado del ACL que son ampliamente utilizados y reconocidos como versiones oficiales, estos son: a)Versión 1: ACL—Original (ACL-O) (Moore, 1978) , b)Versión 2: ACL—Ampliado (ACL-E) (Allen, 1988; Earhart & Allen, 1988) (Op. Cit.), c)Versión 3: ACL—1990 (ACL-90) and ACLS-1990 (ACLS-90) (Allen, Earhart & Blue, 1992, pp. 31-34, 51-53) y d)Versión 4: ACLS-2000 (Allen Conferences, mc, 2000, acls.htm) (Op.Cit.).
 
Los autores del manual del ACL-5 destacan que el ACLS-5 y el LACLS-5 son dos formas de evaluación del cribado, y no dos pruebas o evaluaciones separadas, mas allá de que sean de distintos autores. Es importante destacar además que si bien la administración y la puntuación de ambas formas es la misma, estas versiones  actualizadas ofrecen más y mayor información.
 
 
Esta quinta versión del ACLS y el LACLS coincide con las actualizaciones en varios otros instrumentos con orígenes en el modelo de la discapacidad cognitiva. Mientras Burns produjo un kit bajo el nombre de Cognitive Performance Test (2006) ; Earhart publicó la segunda edición del módulo de diagnóstico de Allen (2006) , en tanto Katz desarrollo un nuevo manual para el Routine Task Inventory - Expanded (RTI-E) (2006) . Esta versión ampliada del RTI-E se basa en una versión inédita desarrollada por Allen (1995) y en una elaboración de las evaluaciones utilizadas en un estudio de pacientes con trastornos psiquiátricos crónicos en comunidad (Katz y Perelman, 1993) .
 
Allen destaca que el ACLS debe entenderse como "una tarea visomotora que proporciona una estimación de la capacidad de una persona para aprender a hacer otras tareas visomotoras" y además como un cribado que "proporciona una estimación rápida de la capacidad para aprender de la persona " (Allen, Earhart & Blue, 1992, p.32) (Op. Cit.). Los hechos actuales relacionados en los ámbitos de la teoría de la neurociencia y la investigación, del mismo modo que la terminología de la International Classification of Functioning, Disability, and Health (ICF), la World Health Organization (WHO), (2001), la Occupatfonal Therapy Practíce Framework (OTPF), y la (American Occupational Therapy Association (ACTA), 2002) han dado lugar para que se hagan  revisiones y se perfeccionen los componentes teóricos de este modelo. 
 
Antes de comenzar con la evaluación, es importante destacar que Allen ha desarrollado un nuevo principio para la administración del ACL el cual se aplica a las tres tareas. En las versiones anteriores que esta autora publicó, el cribado finaliza cuando una persona no pudo completar tres puntadas correctas para cualquiera de las tareas. Esta nueva versión del ACL-5 alienta a los pacientes a través de los progresos de las tres tareas, aunque no complete las tres puntadas de costura correctamente para cualquier tarea, como se estableció desde un principio con el ACL. 
 
No obstante esto, es importante señalar que si las personas le solicitan al terapeuta dar por concluida la evaluación en cualquier momento, durante el proceso de administración, este pedido debe ser tenido en cuenta, por lo tanto debe finalizar de inmediato.
 
La cognición funcional
 
En este proceso de cambio, el termino "cognición funcional" se ha convertido en uno de los más modernos y adecuadas formas  para describir los constructos que evalúan los terapeutas cuando administran el ACLS-5 y el LACLS-5.
 
El término "cognición funcional", permite que el profesional tenga cierta sensibilidad intuitiva al momento de observar a aquellas personas con dificultades cognitivas, que tratan de funcionar en su vida cotidiana. Este modelo como se ha mencionado en innumerables publicaciones, Si bien debate acerca las limitaciones de las personas,  y ha hipotetizado acerca de las áreas del cerebro que se han visto afectados por una enfermedad o lesión, tanto su preocupación como sus esfuerzos de intervención, son preferentemente sobre el resto de la capacidad de procesamiento cognitivo
 
Estas capacidades residuales y desempeño relativo que han dejado las lesiones cerebrales, en ocasiones con un buen trabajo por parte de los profesionales, pueden corresponderse con las demandas de la actividad para permitir un desempeño funcional óptimo, y facilitar así la mejor participación en aquellas actividades significativas de la vida cotidiana.
 
En los últimos años, un cierto número de terapeutas relacionados con este modelo articularon una construcción que explique la comprensión intuitiva para vincular la cognición, la función y la forma en que puede diferenciarse más de los puntos de vista tradicionales que considera la discapacidad cognitiva, dando como resultado la última versión del ACLS-5 e innumerables aportes de carácter investigativo. 
 
Es necesario mencionar que la cognición funcional, la construcción central evaluada por el ACLS, LACLS y otras evaluaciones relacionadas con el modelo de la discapacidad cognitiva, abarcan tanto la capacidad de procesamiento cognitivo del cerebro como el desempeño funcional. Hay que destacar que este ultimo surge por una parte de la interacción entre la capacidad de procesamiento cognitivo general, que puede observarse cuando una persona focaliza su atención en las demandas de la actividad y en las tareas funcionales específicas que puede propiciarle el profesional, (pudiendo manifestarse como por ejemplo en las habilidades motoras y verbales, comportamiento social, autoconocimiento) y por otra parte con el conocimiento de los contextos necesarios para la ejecución de las tareas diversas. 
 
En consecuencia, la incorporación del término cognición funcional es una asociación compleja e interacción dinámica entre el número de variables que incluyen: a) Capacidades estructurales del cerebro, b) Qué es lo que perciben las personas cuando prestar atención, c) cuales son los significados que el cerebro atribuye a esta información, d) que comportamiento motores y verbales están previstos, e) que elementos contextuales influyen en el desempeño, f) cuales son las demandas de la actividad que comprenden el desempeño, g) que valores personales e intereses motivan el rendimiento y h) la importancia de la retroalimentación para lograr resultados en el contexto.
 
Esta articulación vinculada con la construcción, pone empeño en que este modelo se centra más en la compleja y dinámica interacción de todos estos factores, que sobre la percepción específica o cognitiva o de los problemas motores que afectan el desempeño. Por consiguiente, la construcción antes mencionada incorpora los factores del paciente, demandas de la actividad y habilidad en el desempeño, tal como se describe en el OTPF la intervención se centra además en la habilidad del desempeño, la participación y los niveles de ocupación, no en el nivel de los factores del cliente (ACTA, 2002).
 
Algo a destacar es que las diferencias cualitativas que se presentan en las capacidades cognitivas globales, pueden ser producto de: una enfermedad temporal o crónica, lesiones cerebrales, fatigas, intoxicaciones, alteraciones del crecimiento y en el desarrollo. El supuesto que refiere este modelo es que estas perturbaciones o alteraciones producen pautas de atención y de comportamientos motores y verbales que son observables en la ejecución de las diversas tareas funcionales, por lo tanto son medibles. 
 
Estos patrones de conductas pueden ser entendidos dentro de un orden jerárquico, con una continuidad de números ordinales de un orden creciente de la capacidad de procesamiento cognitivo. Esta continuidad se refiere a la escala de los niveles cognitivos de Allen y los modos de desempeño. El orden jerárquico de las conductas observadas y descritas en esta escala, proporciona elementos que permiten analizar la actividad que guían no solo la evaluación sino que además afianzan los objetivos propuestos oportunamente.
 
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