Existe evidencia científica que sugiere que la identificación temprana y la administración del tratamiento entre los 3 y 6 meses de edad permite al menor tener un desarrollo normal del habla y del lenguaje (Heidari, S., Manesh, A., Rajabi, F., Moradi.Joo, M., 2017), al igual estudios de comparación han demostrado significativamente que el desarrollo de las habilidades del lenguaje es mejor en comparación con los niños que son diagnosticado después del periodo de tiempo mencionado anteriormente (Qi, B., Cheng, X., En, H., Liu, B., Peng, S., Zhen, Y., Cai, Z., Huang, L., Zhang, L., Han, D., 2013) (Rajkumar, C., Augustine, A., Lepcha, A.,Balraj, A., 2016) (Milanés, R., Silva, H., Angulo, B,2013), en el año 2007 para el diagnóstico y tratamiento de la hipoacusia del recién nacido el JCIH propone un esquema conocido como “1-3-6” que significa tamizar a los niños con pruebas auditivas durante el primer mes de vida, establecer un diagnóstico de certeza antes de los 3 meses y realizar manejo precoz a más tardar a los 6 meses de edad (Alvo, A., Der, C., Délano, P, 2010).
El tamizaje auditivo neonatal (TAN) ha sido definido como procedimiento para identificar tempranamente el tipo y grado de discapacidad auditiva, tanto bilateral como unilateral, con el fin de disminuir la edad en el momento del diagnóstico y así realizar la intervención temprana en niños diagnosticados con discapacidad auditiva. Una vez analizadas las categorías para la implementación del tamizaje auditivo neonatal, se debe promover la incorporación tanto del diagnóstico como el tratamiento de la hipoacusia congénita en las Empresas Prestadoras de salud (EPS) como en las instituciones prestadoras de salud (IPS) con el fin de realizar una intervención temprana y oportuna en los usuarios permitiendo así el desarrollo de las habilidades lingüísticas y cognitivas acordes a la edad.
La disfonía o ronquera es la dificultad para producir sonidos al tratar de hablar o un cambio en el tono o calidad de la voz, la que puede sonar débil, muy velada, chillona o ronca.
La comunicación es el proceso y la meta; el medio y el objetivo, la forma como entramos en contacto y mantenemos el contacto con la realidad; la herramienta que nos permite conocer y pensar.
La Asociación Argentina de Síndrome de Williams, a través de su Presidente el Sr. Alejandro Monteverde, nos ha facilitado éste artículo que describe en términos muy específicos, las causas, diagnóstico y tratamiento del Síndrome.
Si el frenillo es corto los movimientos de la lengua quedan condicionados y restringidos provocando en ocasiones trastornos alimentarios por déficit en la succión y baboseo exagerado.
La causa más frecuente de respiración bucal son las RINITIS (inflamaciones de la mucosa nasal) que causan aumento de los cornetes nasales impidiendo el paso del aire. El respirador bucal necesita de tratamiento urgente que corrija la causa del problema y no sus complicaciones.
El frenillo labial superior es un repiegue de la mucosa bucal que va de la cara interna del labio hasta la encía. Un frenillo labial de inserción baja puede ocasionar problemas estéticos o la alteración en la pronunciación de algunas letras.
El respirador bucal es físicamente incapaz de respirar por la nariz. El objetivo del tratamiento odontologico (y multidisciplinario) es modificar la estructura bucal para permitir la respiración correcta a través de aparatos fijos o móviles.
Los estudios realizados por la Dra. Dominique Collin, posibilitan, a partir de una descripción de los diferentes handicaps: biológicos, verbal, intelectual y socio-afectivo, un conocimiento de las características más destacadas de las personas que presentan déficit auditivo.