Busca:   en:
Inicio > Revista

Método de tratamiento de Terapia Ocupacional (Parte XIV)

Del examen de la población de pacientes surge una hipótesis de tratamiento sugiriendo: La actividad terapéutica compensa la discapacidad mediante la utilización de las capacidades remanentes para realizar actividades deseables, con resultados satisfactorios. La inactividad, o actividad no supervisada, tiende a exacerbar las complicaciones médicas y producir lesiones y/o discapacidades adicionales no inherentes a la enfermedad subyacente.

Jorge Valverdi | 15/03/2015

Declinación progresiva
El valor de la actividad en los trastornos caracterizados por la disminución progresiva de las capacidades, requiere de una evaluación realista acerca de una situación trágica.

Con las demencias, tales como la enfermedad de Alzheimer, el ideal profesional es para ayudar a los pacientes que utilizan sus capacidades remanentes por el mayor tiempo posible.

Las actividades que conservan su viabilidad por más tiempo son las que los pacientes participan con mayor frecuencia en el pasado, por lo que una historia de intereses y participación previa es útil.

A medida que la demencia progresa, hay una reducción correspondiente en el nivel cognitivo con resultados satisfactorios.

El momento de acceso restringido a las actividades que el paciente disfruta plantea preguntas difíciles: ¿Cuándo el paciente debe dejar de conducir, dejar de vivir solo, dejar de salir a caminar por el barrio, dejar de trabajar en la cocina, y dejar de usar el baño solo, y cuando el paciente debe ir a un asilo de ancianos? La interrupción de las actividades se basa en una evaluación de los posibles peligros.

En la identificación de los resultados no deseados (es decir, resultados que deben evitarse) y los resultados deseables (los resultados para poder trabajar) se debe preparar una lista de potenciales peligros y las preocupaciones relacionadas con el estilo de vida preferida por el paciente.

Una selección favorecida en nuestra clínica es la preparación de macarrones con queso, ya que podemos observar la capacidad del paciente para ejercer la seguridad en el manejo del agua hirviendo y de la comida caliente, así como medir el tiempo correctamente en el proceso de cocción, recordándole que debe apagar la estufa, y limpiar después.

La declinación progresiva ilustra un énfasis principal en los resultados deseados y no deseados. El tratamiento compensatorio tiene por objeto recomendar el apoyo de la comunidad, que se requieren dada la gravedad de la discapacidad. El aumento del número de personas con discapacidad en la población en su conjunto, sugiere un aumento de la demanda de los servicios de terapia ocupacional.


Conclusiones
En resumen, se deben tomar conceptos filosóficos que son la base teórica para hacer nuestra práctica más fácil.

Analógicamente, desde el área de terapia ocupacional, se debe explicar el valor de la actividad a otros profesionales y al público en general, para dejar de dar explicaciones acerca de en que consiste nuestra carrera.

Del examen de la población de pacientes surge una hipótesis de tratamiento sugiriendo: La actividad terapéutica compensa la discapacidad mediante la utilización de las capacidades remanentes para realizar actividades deseables, con resultados satisfactorios.

La terapia ocupacional es un servicio prestado a personas con discapacidad, esta prestación es compatible con el uso de las capacidades remanentes, reduciendo al mínimo las barreras operativas que, si no se corrige, podría impedir el logro de resultados satisfactorios.

La inactividad, o actividad no supervisada, tiende a exacerbar las complicaciones médicas y producir lesiones y/o discapacidades adicionales no inherentes a la enfermedad subyacente.

Las actividades deseables proporcionan un sentido de pertenencia y una participación significativa en la comunidad.

Es cierto que la actividad es valorada por todas las personas, pero la actividad es especialmente importante para las personas con discapacidad, ya que su oportunidad de participar con éxito es limitado.

Es por eso que los terapeutas ocupacionales siempre han utilizado la actividad como método de tratamiento, ¿y por qué no vamos a seguir haciéndolo?.

 

Referencias

Fields, G. E. (1911). The effect of occupation upon the individual. American Journal of Insanity, 68,103–109.
Meyer, A. (1937, September 14). Address at testimonial in honor of Eleanor Clarke Slagle in Atlantic City. (Typescript). (Available from the Archives of the American Occupational Therapy Association, University of Texas–Medical Branch, Galveston, Texas 77550-2782.).
Leontyev, A. N. (1978). Activity, consciousness and personality. Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall.
Leontyev, A. N. (1981). Problems of the development of the mind. Moscow,
USSR: Progress Publishers. Kozulin, A. (1986). The concept of activity in Soviet psychology: Vygotsky, his disciples and critics. American Psychologist, 41, 264–273.
Toulmin, S. (1972). Human understanding: Volume 1. Oxford: Clarendon Press. Dorland’s illustrated medical dictionary (26th ed.). (1981). Philadelphia: Saunders.
Allen, C. K. (1982). Independence through activity: The practice of occupational therapy (psychiatry).
American Journal of Occupational Therapy, 36, 731–739. Allen, C. K. (1985). Occupational therapy for psychiatric diseases: Measurement and management of cognitive disabilities. Boston: Little, Brown.
Allen, C. K., & Allen, R. E. (1987). Cognitive disabilities: Measuring the social consequences of mental disorders. Journal of Clinical Psychiatry, 48, 185–190.
Cole, M., & Cole, S. (1979). The mind: A personal account of Soviet psychology. Cambridge, MA: Harvard University Press. Lyons,
B. G. (1983). The Issue Is—Purposeful versus human activity. American Journal of Occupationa Therapy, 37, 493–495. Wertsch, J. V. (Ed.). (1979).
The concept of activity in Soviet psychology. Armonk, NY: M. E. Sharpe, Inc. Wertsch, J. V. (Ed.). (1985).
Culture, communication and cognition: Vygotskian perspectives. New York: Cambridge University Press.
Kotarbinski, A. (1965). Praxiology: An introduction to the science of efficient action. New York: Pergamon Press.
Rogers, J. C. (1983). Roles and functions of occupational therapy in long-term care: Occupational therapy and activity programs. American Journal of Occupational Therapy, 37, 807–810.
Sabari, J. (1983). The roles and functions of occupational therapy services for the severely disabled. American Journal of Occupational Therapy, 37, 811.
Goodwin, D. W., & Guze, S. B. (1985). Psychiatric diagnosis (3rd ed.). New York: Oxford University Press.
Mechanic, D. (1986). The challenge of chronic mental illness: A retrospective and prospective view. Hospital Community Psychiatry, 37, 891–896.
De Jong, G., Branch, L. G., & Corcoraw, P. J. (1984). Independent living outcomes in spinal cord injury: Multivariate analysis. Archives of Physical Medicine & Rehabilitation, 65, 66–73.
Delgado, C. (1982). Functional levels of quadriplegia. Downey, CA: Rancho Los Amigos Hospital Rogers, J. C., & Figone, J. J. (1979).
Psychosocial parameters in treating the person with quadriplegia. American Journal of Occupational Therapy, 33, 432–439. Wilson, D. J., McKenzie, M. D., & Barber, L. M. (1974). Spinal cord injury, a treatment guide for occupational therapists. Thorofare, NJ: Charles B. Slack. Trieschmann, R. B. (1980). Spinal cord injuries: Psychological, social and vocational adjustments. New York: Pergamon Press.
Dearth, N., Labenski, B. J., Mott, M. E., & Pellegrini, L. M. (1986). Families helping families: Living with schizophrenia. New York: Norton.

Gastos de envío
G R A T I S
Envíos España península para pedidos superiores a 49,90 euros (más iva) (condiciones)

Compartir en:

compartir FaceBook

Síguenos en: Síguenos en Twiter | Síguenos en Facebook | Instagram | pinterest

Enlaces rápidos a temas de interés

BOLETÍN

RSS | XHTML | CSS
Mapa Web | Registro | Contacta
© Majo Producciones 2001-2021 - Prohibida la reproducción parcial o total de la información mostrada