Desde el inicio del tratamiento trabajamos de forma coordinada con la familia y con su centro escolar, para poder generalizar cada logro adquirido en sesión a otros contextos comunicativos.
Con la implicación de todos, logramos adaptar contenidos pedagógicos en la Tablet y personalizar sus tableros también para situaciones de ocio y diversión.
El aparato fonatorio también envejece ocasionando que se reduzca la masa de las cuerdas vocales y se endurezca la superficie de estas así como la calcificación o pérdida de colágeno en los cartílagos laríngeos. A este proceso se le conoce como presbifonía
Existen tres tipos de simplificación: De estructura, por asimilación y por sustitución.
Algunas de las causas de la parálisis de las cuerdas vocales son daño en los nervios durante alguna cirugía, infecciones virales y algunos tipos de cáncer, alguna lesión en la cabeza, cuello o pecho o esclerosis.
Antes de aseverar la existencia de un Retraso Inicial del Lenguaje en esta edad (18-35 meses), es necesario conocer el nivel de desarrollo del juego y el gesto en el niño pequeño, además, es importante considerar el nivel de desarrollo general para determinar si existen desfases en otras áreas que puedan dar indicios de dificultades adicionales.
Es importante que el estudio de la disfonía de los pacientes incluya pruebas de imagen como la laringoscopia o la estroboscopia laríngea para descartar alteraciones estructurales concomitantes y que afecten al desarrollo terapéutico o rehabilitador de la voz que realicemos.
El trabajo logopédico para todas las DTM consistirá en mejorar la postura, adquirir un adecuado trabajo respiratorio, mejorar la coordinación fonorrespiratoria, corregir las alteraciones de la articulación de la palabra y eliminar las tensiones musculares de las áreas prelaríngea y laríngea.
Los objetivos fundamentales del tratamiento del TDAH no deben limitarse a mejorar a corto plazo los síntomas nucleares del trastorno, sino que debemos incidir en la importancia de tratar a los niños de forma global, incluyendo el tratamiento de los posibles trastornos comórbidos, así como fomentar cambios en el entorno de la familia y escuela para conseguir la mejor integración posible del niño.
“Mi niño no habla, no juega con otros niños, no mira a los ojos y parece encerrado en su propio e inaccesible mundo”...¿Han escuchado ésto?. El diagnóstico de disfasia deja atónitos y desorientados a los padres, que se enfrentan entonces a un sinnúmero de dudas e inquietudes y a un largo peregrinar por centros médicos y especialistas.
Disfagia es el término médico que designa cualquier dificultad o molestia al deglutir (tragar). Una deglución normal se realiza en cuatro fases, en las que toman parte 25 músculos y 5 pares craneales diferentes.