¿Puede la orientación escolar promover la educación inclusiva mientras diagnostica y etiqueta al alumnado? ¿Cuántas veces has sentido que la orientación no tiene un sentido educativo ni contribuye realmente a la educación inclusiva? ¿Hay alguna salida a esta rueda de hámster en la que se encuentra la orientación escolar para facilitar procesos realmente inclusivos?
Este libro invita a transitar de lo individual a lo colectivo en la práctica de la orientación, abandonando la vieja idea de que el problema está en el cuerpo de un alumnado que hay que diagnosticar, para entender que hay situaciones problemáticas, barreras al aprendizaje y la participación, que se sitúan en los contextos, en los procesos y las relaciones.
Los orientadores y orientadoras pueden cumplir un rol de enorme relevancia, al contribuir como facilitadores de procesos de Investigación Acción Participativa en los que toda la comunidad educativa tenga su lugar.
Este libro es una propuesta que hace dialogar el deseo, la reflexión y la práctica de numerosos profesionales, y que trata de repensar el papel de los orientadores y orientadoras como agentes fundamentales en la institución escolar.
- Sentar unas bases sobre eso que llamamos educación inclusiva
- Fundamentar una alternativa al actual modelo de evaluación psicopedagógica
- Un marco para la actuación, porque no todo vale: las líneas rojas
- Recursos para la disidencia
- Un modelo de intervención acorde con los derechos humanos
- En síntesis
Editorial: Octaedro
ISBN: 9788410792357
Publicado:12/2025
Páginas: 176
Idioma: Español
Encuadernación: Rústica
